Por cuarto año consecutivo (y visto lo visto, cada vez más se va popularizando) se celebra el día Internacional del Yoga.

Este año, se suman a las propuestas cientos de eventos que se desarrollan por toda la península, desde clases gratuitas, presentaciones de libros sobre yoga o ejecutar los 108 saludos al sol para celebrar el Solsticio del verano, pero en todos ellos, se destaca el importante papel de una vida sana en la consecución de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, y en reconocimiento de su popularidad universal y sus beneficios para la salud física y mental.


Yoga es una práctica física, mental y espiritual de tradición antigua y que se originó en la India. La palabra proviene del sánscrito y significa unidad porque simboliza la unión del cuerpo y la mente.


En la actualidad se practican en varias formas y su popularidad crece en el mundo. Eso no cabe ningún lugar a duda.
Según palabras del primer ministro indio, Narendra Modi, mientras presentaba en 2014 ante los Miembros Estados de la ONU, el proyecto de resolución para crear el Día Internacional del Yoga, dijo: «el yoga es un don inestimable de nuestra antigua tradición. El yoga representa la unidad de la mente y el cuerpo, el pensamiento y la acción. Es importante coordinar todos esos aspectos. Ese enfoque holístico es valioso para nuestra salud y nuestro bienestar. No se trata solo de ejercicios, se trata de una manera de descubrir el sentido de identidad de uno mismo, el mundo y la naturaleza».

Pero eso no es todo:


La resolución aprobando el 21 de junio de 2016 como Día Internacional del Yoga, señala «la importancia de que las personas y las poblaciones adopten decisiones más saludables y modos de vida que propicien la buena salud». Y realmente cumple esas funciones y sin duda muchas más, ya que fomenta la actividad física, adaptada para todas las edades, a la vez que también propicia la salud mental, ejercitando el poder de la meditación, la calma y la relajación mediante el ejercicio.

Según la OMS, el sedentarismo es una de las diez causas más frecuentes de muerte en el mundo, y un factor clave de enfermedades no transmisibles, como el cáncer, la diabetes y las enfermedades cardiovasculares. ¿No os parece un prefacio suficientemente inspirador como para comenzar a ponerse en marcha?

El yoga es más que una actividad física. Durante siglos, los pueblos de toda condición han practicado este tipo de ejercicio, reconociendo su encarnación singular de la unidad entre la mente y el cuerpo. El yoga une al pensamiento y la acción en armonía.

En palabras del que fue uno de los practicantes más famosos, B. K. S. Iyengar (uno de mis gurús sin duda): «El yoga cultiva las formas de mantener una actitud equilibrada en la vida cotidiana y dota de capacidad en el desempeño de las acciones propias».

La pena es que solamente se celebre Un Día Internacional del Yoga. Lo importante sería celebrar EL DÍA DEL YOGA A DIARIO. Sí, a diario. Y lo raro o excepcional tendría que ser el Día del NO YOGA. Siempre hay tiempo para deslizar la esterilla cualquier lugar (gimnasio, club, playa, montaña, parque, terraza o hasta en casa) y practicar algunos saludos al sol acompañados por algunas posturas según hayamos tenido nuestro día, acompañados por un rato de meditación. No os tomará más de veinte o media hora (si queréis hacer una sesión exprés) pero los beneficios son muchos.

¿Y cómo aprender estas secuencias? ¿Quién puede enseñarme estas tablas para practicar en cualquier lugar? Si estáis interesados, en privado os ofreceré más información sobre nuestros talleres, cursos a medida, alimentación acorde al estilo de vida yogi y mucho más. Solo escribid tenéis que escribir a info@vivirbienesunplacer.com para recibir más información.

¡Feliz 365 días de yoga Internacional al año!

¿Y vosotros? ¿Soléis practicar yoga a diario? ¿Dónde? Estaré encantada de leer vuestros comentarios!

Besos desde mi blog!

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