Un año más, cuando llega el verano y toca ponerse los bañadores o bikinis.. por no hablar de shorts, minifaldas o leggins cortos, muchas personas (ya no solo mujeres) comienzan a preocuparse por lucir una parte “trasera” o glúteos atractivos o en condiciones.

!Ay, los glúteos!. Con la edad, la falta de ejercicio, las dietas yo-yo o hasta los factores genéticos pueden hacer que nuestras posaderas decaigan … por el efecto de la gravedad.

Cada vez es más frecuente ver en consulta hombres y mujeres que solicitan una intervención profesional (en centros de estética) para resaltar sus glúteos, porque desgraciadamente caen y no siempre es fácil levantarlos o recolocarlos.

Antes de pasar por una intervención estética (por menor que sea) os recomiendo que os lo penséis mucho, mucho. He visto algunos casos que el resultado ha sido peor de lo esperado (para sufrimiento del paciente).

Antes que llegar a esos extremos, a la hora de enfocar los diferentes métodos para embellecer o rejuvenecer los glúteos se comenten muchos errores derivados de la falta de constancia, de la pereza o simplemente de la desconfianza.

Pero ¿Es posible moldear esa poética y mítica región de la anatomía humana y, de paso, deshacerse de la temida “piel de naranja” (sobre todo en mujeres)?

En este post intentaré ofreceros mi visión de la realidad y algunos consejos ideales para conseguir unos glúteos más bonitos. Veamos:Mover los músculos de la zona. No vale con andar cinco minutos. Un clásico efectivo en fitness son las sentadillas, zancadas y patadas posteriores de glúteo. Quizá algunos de vosotros ya las habéis probado. En caso negativo, os animo a buscar alguna tabla (o podéis consultar conmigo en privado para que os realice un programa personalizado) para comenzar a entrenar y modelar la zona.

Con 3 series diarias de 30 cada una, sería perfecto… Pero hay que recordar ser constante para notar los resultados. Y cuando digo constante, no me refiero a dos semanas. No. Los resultados se comienzan a ver al cabo de un par o tres de meses mínimo.

Nadar. Y mucho. No vale darse un chapuzón en la piscina y hacer 50 metros tranquilamente. No. Trabajar piernas de crol, durante media hora, cuatro o más veces por semana, os ayudará a modelar, tonificar y fortalecer glúteos y piernas. (Pero no esperéis los resultados en dos semanas. Como mínimo tenéis que ser constantes durante un año o más.)

Plantearse un reto. Sustituir el ascensor por las escaleras y hacerlo también con las escaleras mecánicas. Es un ejercicio sencillo que animará a superarse día a día. En pocos meses se tendrán otros glúteos. Y si tenéis tiempo, subir y bajar las escaleras de vuestra casa tres veces seguidas, mañana y noche. (Un ejercicio complementario excelente para fortalecer piernas, rodillas y glúteos). Otro reto puede ser comenzar a correr. ¿Por qué no? Cada vez hay más clubs para corredores, de todas las edades, estilos y situaciones. O es tan sencillo como calzarse unas zapatillas (¡ojo no todas valen!) y salir a correr. Si sois completamente novatos, os aconsejo dirigiros por ejemplo a Decathlon y pedir consejos a sus comerciales en el departamento de running. Estoy segura que encontraréis unas zapatillas a un precio fenomenal con una calidad impecable (Mis primeras maratones las hice con zapatillas de la marca KipRun de Kalenji Decathlon. Ahí lo dejo).

Aunque parezca mentira… se deben contraer los glúteos siempre que se pueda. Sentada en la oficina, en los semáforos, atascos…etc ¡Cualquier excusa es buena! O por ejemplo, mientras esperamos en la cola del supermercado… ¿Más sugerencias?

Pasear. Ahora que pronto comenzará a lucir el sol y el buen tiempo… No hay excusa que valga para practicar el walking. Está comprobado que caminar, al menos, 30 minutos diarios reduce el volumen de grasa acumulado en esa zona tan conflictiva. Decid adiós al transporte público, ¡y estirad las piernas allá donde vayáis!

Cuidar la alimentación. El 70 % de la apariencia del cuerpo está en la dieta. Se debe uno despedir del azúcar, el café o el exceso de fruta demasiado dulce (rica en fructosa). Algunas frutas y verduras son falsos amigos porque hinchan (Ya le dedicaré un capítulo aparte o podéis pedir consejo en nuestra consulta privada de nutrición). Es el momento perfecto para hacerse fan del té verde, la piña o las sardinas, ricos en antioxidantes y con un buen efecto diurético que mantiene a raya el organismo.

Beber agua. La hidratación es fundamental para conseguir una apariencia espléndida. Beber dos litros de agua diarios mejora la piel notablemente, a la vez que evita la retención de líquidos.

No abusar de prendas demasiado ajustadas. Los pantalones ajustados son uno de los mayores enemigos de la celulitis porque no dejan respirar a la piel y la aprietan, dejando un rastro muy difícil de eliminar después. Por ello, ropa más suelta y adaptada al cuerpo es la mejor opción, ¡vuestra piel lo agradecerá y vuestra barriga también! (Ya que los gases y flatulencias intestinales a veces provienen de un exceso de compresión en la zona.

Ducha de agua fría. Parecerá una locura, pero prueba con los cambios de temperatura y presión del agua en tus piernas y glúteos, ¡adiós hinchazón! Para los más valientes: agua muy fría combinada con agua muy caliente. durante 5 minutos. Una ducha escocesa. O en piscinas o termas cualificadas. Veréis que bien os encontráis después de la sesión

Masajearse. Diariamente movilizar la zona con masajes e hidratación (movimientos circulares y siempre hacia arriba) la constancia es primordial.

“La paciencia es la madre de todas las ciencias”. Hablamos de un proceso seguro, pero esforzado y lento, donde la perseverancia y el sacrificio son fundamentales. No obstante, si se ha perdido la paciencia o simplemente quieres conseguir los glúteos de tus sueños en otro post ya os desvelaremos otros tratamientos de menos a más agresivos para modelar el glúteo de un plumazo (o casi).

Besos desde mi blog

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