Comida, placer y/o ansiedad

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La comida no puede ser refugio ante la ansiedad

Con la vuelta de septiembre y su rutina, vuelve la ansiedad, y hay muchas personas que intentan combatir esta enfermedad con la comida. Pero, si el hambre no es el problema, la comida no es la solución…. ¿No os parece?

El acto de comer, en general, proporciona placer y bienestar. Por este motivo con la comida, podemos experimentar cierta calma ante los estados de ansiedad, aunque esta es efímera.

No disponer de las herramientas necesarias para gestionar esta emoción, puede desembocar en que estemos constantemente picoteando y que nos perdamos la oportunidad de escuchar lo que nos está pasando realmente.

Es importante distinguir entre si la ansiedad por comer es algo pasajero que ocurre en momentos de cambio, épocas de exámenes, etc. o si es algo recurrente; en este caso, comer por ansiedad puede conducir a diferentes problemas de salud como trastornos de la conducta alimentaria, exceso de peso, u otras patologías relacionadas con el consumo habitual de productos poco saludables.

Es aconsejable intentar tomar rienda (o aprender) a gestionar y canalizar la ansiedad sin tener que recurrir a la comida, aunque para momentos puntuales, podría ayudarte tener en cuenta algunas estrategias y determinados alimentos.

Siempre en el contexto de una alimentación saludable, en aquellos periodos donde experimentes mayor ansiedad, la especialista Leila Pérez Venturino, nutricionista en el Hospital Vithas San José de Vitoria, nos aconseja prestar especial atención a los:

  • Alimentos ricos en antioxidantes, como la vitamina C y los flavonoides, que se encuentran mayoritariamente en las frutas y hortalizas, especialmente en los cítricos, kiwi, pimientos, tomate, frutas del bosque.; estos reducen la inflamación en general. También son ricos en antioxidantes el té verde y el chocolate negro.
  • Alimentos ricos en triptófano, como los ricos en proteínas y de entre las frutas el plátano, este aminoácido interviene en la regulación de los niveles de serotonina, hormona implicada en la regulación del estado de ánimo.
  • Alimentos ricos en aminoácidos esenciales, como los huevos y en general los alimentos proteicos de origen animal, aminoácidos indispensables para producir dopamina y serotonina.
  • Alimentos ricos en vitamina E, como los frutos secos, que neutraliza los radicales libres producidos por el estrés.
  • Alimentos ricos en omega 3, como los pescados azules. Por su contenido en ácidos grasos omega-3 DHA y EPA, además de vitamina D. Estos ayudan a mejorar la salud cerebral y la vitamina D mejora los niveles de neurotransmisores de efecto calmante.
  • Alimentos ricos en azúcares naturalmente presente en los alimentos, como las frutas y los lácteos, el cerebro necesita glucosa como combustible y más en situaciones de estrés.

Otros puntos a tener en cuenta unos puntos, puede servir de gran ayuda para no caer en la tentación son:

  • Ten en la nevera y en la despensa comida saludable.
  • Genera un ambiente seguro en tu entorno.
  • Come a intervalos regulares evitando que pasen muchas horas entre las comidas.
  • Presta atención mientras comes, evita distracciones y come despacio.
  • Ten alimentos que impliquen masticación y aporten poca energía, como por ejemplo zanahorias, encurtidos en vinagre.
  • Busca otras actividades placenteras desarrollando estrategias propias para calmar la ansiedad, como actividades al aire libre, actividad física, respiración profunda, meditación, baile, etc.

¿Y tú? ¿Comes más cuando te sientes ansioso? ¿Es la comida un problema para ti? Estaré encantada de leer tus comentarios

Besos desde mi blog!

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