Lo hemos hablado varias veces, y seguiremos insistiendo. El estrés “no hace engordar o adelgazar por sí mismo”. ¿Nunca os ha pasado que cuando estáis nerviosos o en épocas de estrés, quizá engordáis algunos kilos? ¿O al revés? Quizá los perdéis…

En gran parte, lo que nos llevamos al estómago tiene la culpa. Más comida, bebida, (Muchas veces precisamente nada saludable), falta de ejercicio…. O bien por causas genéticas. Sí, también podría ser. Cada cuerpo es diferente.

Pero siempre hay un pero….pero por lo visto, las personas que intentan perder peso son más propensas a conseguir su objetivo si tienen menos niveles de ansiedad y duermen entre seis y ocho horas cada noche.

Un estudio publicado en la revista International Journal of Obesity, sugiere que cuando las personas están intentando perder peso, deberían intentar dormir lo suficiente y reducir su estrés. Algunas personas podrían necesitar disminuir sus agendas y acostarse antes. Para otras el ejercicio podría reducir el estrés y ayudarles a dormir mejor. Las técnicas mente-cuerpo como la meditación también podrían ser útiles para determinadas personas.

Aunque los resultados de este trabajo no pueden aplicarse todavía a todas las personas que quieren perder peso, sí que puede hacernos pensar en que, más de una dieta equilibrada y algo de ejercicio, también es importante tener en cuenta llevar una vida relajada, intentar evitar el estrés, practicando alguna técnica de meditación, relajación o cuerpo-mente, e intentar tener un sueño reparador como mínimo de 6 horas cada día  (mejor dicho, cada noche!).

La Asociación Mundial de Medicina del Sueño (World Association Sleep Medicine) publicó un decálogo para dormir bien con recomendaciones sencillas y fáciles de poner en práctica.

Vamos a recordarla resumidamente:

1 Si se tiene el hábito de hacer siestas, éstas no deben durar más de 45 minutos. Lo ideal es veinte minutos. (¡Ojo en verano! Las siestas largas son muy tentadoras).

2. Establecer un horario regular de acostarse y levantarse. (Y lógicamente intentar cumplirlo).

3 Evitar tomar alcohol y fumar 4 horas antes de ir a la cama. (El último cigarrillo de antes de acostarse no es tan bueno como parece. Aunque ningún cigarrillo es saludable. Mejor no fumar).

4 Evitar tomar cafeína 6 horas antes de acostarse (café, té, colas, chocolate).

5 Evitar tomar comidas picantes, pesadas o con mucho azúcar 4 horas antes de acostarse (¿O queréis pasar una mala noche?).

6 Realizar ejercicio regular, pero nunca justo antes de acostarse, aunque hay algunos aficionados al running que salen casi a la hora de los vampiros.  No es aconsejable hacer ejercicio pasadas las 10 de la noche. (ahí puedo decir que efectivamente, el sueño se desvanece, ya que nuestro cuerpo todavía puede estar en forma “acelerada” debido al ejercicio)

7 Dormir en una cama confortable (Eso es lógico, claro).

8 Utilizar una temperatura adecuada para dormir y tener la habitación bien ventilada. (Ni mucho frío, ni mucho calor).

9 Eliminar al máximo el ruido y la luz de la habitación. (A veces es difícil, pero se puede optar por tapones en los oídos y/o máscaras en los ojos).

10 Reservar la habitación sólo para el sueño. No como espacio de trabajo u ocio. (Mejor evitar ordenadores, móviles y otros dispositivos).

¿Y vosotros? ¿En verano se os descuajeringa el ritmo de sueño? ¿Estáis pensando en perder algo de peso? ¿Creéis que el sueño y el estrés pueden ser una influencia positiva a la hora de conseguir el objetivo deseado? ¿Consideráis que dormís las suficientes horas diarias? ¿Practicáis alguna técnica cuerpo-mente? Estaré encantada de leer vuestros comentarios

Besos desde mi blog!!!

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