Dieta Cetogénica o CETO para principiantes

actualidad adelgazar Comida emociones salud Todos los posts vida sana

La dieta CETOGENICA o CETO o KETO. Así es como se denomina esta dieta que, en parte, han puesto de moda muchas famosas (como Halle Berry), y se esta convirtiendo en una opción saludable (muy de moda en USA) ideal para quienes desean perder peso, que ayuda también a gestionar la diabetes y contribuye a prevenir y gestionar afecciones tan importantes como el cáncer o ciertas enfermedades de tipo neurodegenerativas.

¿Pero eso es cierto? ¿Esta dieta funciona? Pues va a ser que sí. Ya de entrada, mejor que dieta, le llamaría estilo de alimentación en el que se limitan mucho los carbohidatos (sobre todo los de asimilación rápida), se opta por las grasas saludables y se priorizan los alimentos ricos en proteína.

Para entender en qué consiste y cómo funciona la dieta cetogénica (también conocida como dieta keto o cetodieta), primero hay que saber de qué manera nuestros cuerpos utilizan los carbohidratos.

Todos los carbohidratos que comemos se descomponen en glucosa, que es la fuente principal de energía para todas las personas que no están adaptadas a una alimentación cetogénica. Cuando comemos más carbohidratos de los que el cuerpo puede utilizar inmediatamente, almacenamos el exceso de glucosa en el hígado y los músculos en forma de glucógeno muscular que podemos utilizar para obtener energía

Ahora bien, cuando el depósito de glucógeno está lleno, el cuerpo almacena el resto en forma de grasa corporal. Pero… nuestros cuerpos necesitan carbohidratos, ¿no? No necesariamente.

En realidad, se trata de un mito común según el cual necesitamos carbohidratos para producir glucógeno. Si bien es cierto que nuestro cuerpo necesita una pequeña cantidad de glucosa para poder realizar algunas funciones metabólicas básicas, la verdad es que el cuerpo humano prefiere usar cetonas como fuente de energía, tal como afirman el dietista Jeff Volek y el médico Stephen Phinney, autores del éxito de ventas The Art and Science of Low Carbohydrate Living.

Nuestro «depósito de glucógeno» puede almacenar hasta dos mil calorías; nuestro «depósito de grasas», más de cuarenta mil. En cuanto te adaptes a la dieta cetogénica, el cuerpo pasará de un metabolismo de glucosa a uno de grasas, sentirás que tienes más energía, y una mayor sensación de saciedad y menos antojos de comida.

Además,  el cuerpo humano puede producir glucosa según lo necesite para las funciones metabólicas básicas que la precisen gracias a un proceso llamado gluconeogénesis; este es un proceso que se alimenta de fuentes que no contienen carbohidratos, especialmente de proteínas. Y en base a todo ello, se fundamenta la DIETA CETO.

En otro post ya hablaré con más detalle sobre el efecto de la glucosa, insulina y su efecto en la quema de grasas en el organismo, pero si queréis comenzar a tomar contacto con la DIETA CETO:

os recomiendo leer LA DIETA CETO PARA PRINCIPIANTES escrito por la experta Martina Slajerova (y publicado por Libros Cúpula ) en donde nos explica qué problemas pueden surgir durante las primeras semanas, cuando el metabolismo se reajusta para quemar grasa en vez de calorías, qué alimentos no pueden faltar en nuestra lista de la compra, por cuáles debemos apostar y otros tantos consejos más que nos ayudarán a mejorar nuestra calidad de vida de forma fácil y sencilla.

 Este libro es un perfecto manual de introducción al estilo de vida que cambiará por completo -por supuesto, a mejor- nuestros hábitos alimenticios.

Además de toda la información necesaria para entender todos los conceptos y dinámicas propios de este movimiento, presenta cien deliciosas recetas pensadas para satisfacer los requisitos nutritivos especiales que hay en la fase de inducción, ilustradas además con suculentas imágenes que animarán al lector a aventurarse a la cocina sin pensarlo.

Pero mientras, y para daros un pequeño adelanto, paso a enumeraros los ALIMENTOS QUE DEBEMOS EVITAR EN LA DIETA CETO:

¿QUÉ DEBEMOS EVITAR?

Los granos de cualquier tipo, incluso los integrales, la quinoa y las patatas, así como los alimentos que se elaboren con estos productos (pasta, pan, pizza,galletas…)

Grasas procesadas e inflamatorias (margarina, aceite vegetal) y todos los productos procesados que contengan soja

Pasteles, helado, sirope de agave, miel, frutas con mucha azúcar…

– Los típicos productos «bajos en grasa» o en carbohidratos que se anuncien así.¡Desconfía!

Los condimentos y alimentos que tengan carragenano, glutamato mono sódico,sulfitos o edulcorantes artificiales

Carne de cerdo criado en plantas industriales y pescado de piscifactoría

Bebidas alcohólicas

Y por supuesto, no fumar y seguir un estilo de vida saludable, haciendo deporte como mínimo tres veces por semana, bebiendo mucha agua (sin azucares) e intentando mantener una actitud positiva ante todo….

Besos desde mi blog!

Share