Si hasta ahora no teníamos suficiente con la crema, gel, tónico y los sérums de belleza, va y aparece un nuevo protagonista que cada día va ganando más adeptos:  LOS BOOSTER DE BELLEZA. Casi seguro que habréis oído hablar de ellos, como un nuevo complemento de belleza en cosméticos, sobre todo de media y alta gama.

Los cosméticos booster son potenciadores de otros cosméticos que se utilizan para cubrir necesidades puntuales de la piel: ya sea para reafirmar o con efecto iluminador (suelen llevar vitamina C), antiox, prolongadores del bronceador, regeneradores, etc..

Su modo de uso es muy sencillo. Habitualmente se aplican unas gotas en la piel antes del sérum o tratamiento de belleza, o bien se aplica mezclado en la crema o gel que vayamos a usar. Posibilidades, las que queramos. Según el momento, los ingredientes, la sinergia y el resultado esperado.

Ahora bien, no todas las firmas han comercializado los booster en este formato (Pero poco a poco todas se apuntan al carro. Si no, tiempo al tiempo).  ¿Pero? ¿Por qué han cobrado tanto protagonismo los booster? ¿Qué los diferencia de los sérums?

¿Sabemos utilizarlos correctamente? Vamos a hablar más de ello en este post. Veamos:

Como he dicho antes, la función de los boosters es la de potenciar y aportar mayor inmediatez a los efectos de otros cosméticos. Las moléculas que conforman la composición de este producto ayudan a penetrar capas donde otros productos no pueden llegar, por lo que su eficacia y resultados son mayores que las de un cosmético habitual.

Antiguamente los beneficios de los booster se limitaban a tratamientos de cabina donde las terapeutas y esteticistas utilizaban estas concentradas formulaciones en ampollas durante los tratamientos faciales. Sin embargo, gracias a la evolución del consumidor y del mercado cosmético, estas concentraciones se han reformulado y han podido pasar a formar parte de nuestro set de belleza habitual.

 La diferencia entre un booster y un sérum es la concentración y el tamaño de las partículas. Los booster presentan partículas más pequeñas y concentradas con mayor capacidad de penetración para llegar hasta la tercera capa de nuestra piel (es por esto que han sido catalogados como cosmecéuticos) consiguiendo así, unos resultados más rápidos y visibles además de ayudar a activar todos los principios activos que apliquemos posteriormente.

Según Marta Gamarra, Directora de Formación de Novexper, los booster y los sérums son perfectamente compatibles ya que trabajan en diferentes niveles de la piel y la combinación de ambos puede conseguir mejores resultados. La función del booster es potenciar resultados desde las capas más profundas.

Un booster nunca se debe utilizar como producto único ya que debido a la falta de agua en su composición no hidratan ni protegen la capa más externa de la piel.

No existe una edad recomendada para incluirlos en la rutina de belleza, ya que se utilizan en función de las necesidades de la piel.

Existen multitud de tipologías para múltiples necesidades como, por ejemplo, de ácido hialurónico como Hyaluronique Booster Serum (PVP.49,90€/30ml) para combatir los signos de la edad y la deshidratación, ricos en ácidos grasos como 5 Omegas Booster Oil (PVP.49,90€/30ml) para tratar problemas de dermatitis e irritación o concentrados de Vitamina C como Vitamine C Booster (PVP. 54,90€/30ml) de Novexpert para combatir la hiperpigmentación o la falta de luminosidad.

¿Y vosotros? ¿soléis utilizar algún tipo de booster antes de vuestro tratamiento de belleza?

Estaré encantada de leer vuestros comentarios!

Besos desde mi blog!

 

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