Después del verano y el parón que muchos han hecho por vacaciones, descanso, calor o simplemente porque en verano no nos apetece entrenar tanto… (!ojo! no siempre es así, pero conozco muchos más casos de los que nos imagináis); con la vuelta a la rutina y el nuevo curso “escolar” (aunque no vayamos a la escuela), plantearse la vuelta a entrenar en el gimnasio, piscina, running o comenzara alguna nueva actividad cada vez más de moda como HIIT, crossfit, boxeo o yoga en plan más relajado, suele estar a la orden del día.


Por cierto, no os creáis los que hayáis elegido YOGA que os vais a librar de tener agujetas durante las primeras sesiones. La musculatura debe acostumbrarse y/o adaptarse a las posturas, elongaciones y esfuerzo que se realiza en cada una de las asanas. Sí, porque el yoga también cansa (aunque sea un ejercicio algo más pasivo que otros).


Centrándonos en el tema de referencia: ¿Cuántos de vosotros no ha sentido alguna vez unas agujetas horrorosas? ¿O cansancio muscular o dolor por sobre esfuerzo?

Supongo que muchos estaréis pensando en runners (los más habituales, ahora que está tan de moda correr), pero ciclistas, nadadores, bailarines o como he dicho antes, hasta bailarines, practicantes de pilates y/o yoga pueden sufrir algún percance muscular, ya no solo por lesión, sino por exceso de tensión, sobre esfuerzo o cualquier otro contratiempo que pueda afectar a esta parte de nuestro cuerpo.


Practicar asiduamente algún tipo de deporte proporciona innumerables beneficios para la salud:

mantiene en forma los músculos,
estimula la circulación,
previene la aparición de enfermedades,
favorece las funciones metabólicas y antioxidantes y
aporta bienestar psicológico.

Sin embargo, es importante practicarlo de forma adecuada y no cometer excesos. Ahí volvemos al tema por el que hemos comenzado el post:


Practicar deporte de forma excesiva o inadecuada puede provocar la aparición de fatiga e, incluso, de molestias musculares. (Pero no por ello uno debe rendirse y dejar de practicar algún tipo de ejercicio físico. Solamente debe hacerse con cabeza y siguiendo unas pautas adecuadas según nuestro estado físico y de salud)


El masaje con árnica en gel permite reducir el cansancio muscular y aliviar la zona sometida a un esfuerzo intenso. Durante siglos, la árnica o tabaco de montaña, ha sido una planta conocida en fitoterapia por su acción medicinal, sobre todo en uso externo (cuidado si vuestra intención es tomarlo por vía interna ya que no todos los extractos de la planta concentrados son seguros para ser ingeridos).

El principal ingrediente activo que contiene la planta, es la helenalina, cuya acción principal es actuar como anti inflamatorio, reducir la hinchazón y el dolor local. Entre otros componentes del árnica, destacan también, los polisacáridos que ayudan a reducir los hematomas en la zona afectada.


Pero como siempre es mejor prevenir que curar, ahí van unos consejos para ayudar a la práctica de ejercicio segura, que quizá os pueden ser de utilidad:

Antes de comenzar la práctica deportiva, hay que invertir unos minutos en realizar unos ejercicios de calentamiento (sin grandes movimientos bruscos). Se pueden realizar carreras suaves, ejercicios de fuerza y coordinación, movimientos de articulaciones o estiramiento de los músculos. Son beneficiosos para el deporte y previenen las lesiones.


De la misma manera, tras el entrenamiento o actividad deportiva, se debe recuperar la tonicidad muscular con suaves ejercicios de estiramientos y/o masajes relajantes (otra vez insisto en no realizar movimientos bruscos. Eso no nos beneficia para nada, a no ser que queráis sufrir con más facilidad alguna contractura o dolor posterior). Ya hablaremos de eso en otro post. O haremos alguna clase práctica. ¿Estaríais interesados en asistir?

Por otra parte, es aconsejable ponerse en manos de un entrenador cualificado que oriente sobre cómo realizar de forma adecuada el entrenamiento para sacarle el mayor partido posible, de acuerdo a unos objetivos marcados y la condición física personal. (O sea que nada de ir a “lo loco”.  No todos tenemos la misma potencia, fuerza y capacidad física para realizar cualquier tipo de deporte y menos de cualquier manera).

Es importante no continuar haciendo ejercicio si se nota alguna molestia o dolor, ya que podría provocar sobrecargas innecesarias y molestas. Si es necesario, acudir al médico o especialista.


Otro detalle importante que muchas veces puede pasar por alto: Es importante alimentarse acorde a las necesidades nutricionales y energéticas, y al desgaste calórico previsible. (Ya hablaré en otro post sobre ello).
Igualmente, la hidratación es fundamental en el deporte. De hecho, la falta de agua en el organismo no solo provoca mareos o vértigos, sino que también es una de las causas de los calambres. No hay que olvidar mantener una correcta hidratación antes, durante y después del ejercicio.

¡Ojo al dato!: Se debe utilizar el equipo deportivo adecuado. En función del deporte que se practique, se necesitará un material deportivo u otro. Hay que asegurarse de que se usa el adecuado. También es recomendable vestir ropa cómoda y ante ciertos deportes de riesgo, como el esquí o el ciclismo, emplear equipo protector como casco o rodilleras. No vale cualquier prenda deportiva al tun-tun a no ser que queramos lesionarnos con más facilidad.

Tras una jornada deportiva, y después de unos estiramientos, nada mejor que un masaje con Árnica solo o con algún otro ingrediente como caléndula, hipérico o arpagofito en Gel, todos ellos fantásticos para aliviar la fatiga muscular causada tras una actividad física intensa. Podemos hacerlo nosotros mismos (no hace falta ir a un masajista: Solamente basta con aplicar tan pronto como sea posible una fina capa masajeando sobre la zona afectada hasta conseguir la absorción completa y repetir de 2 a 3 veces al día).

Ante desgarros leves, aplicar hielo o frío. Cuando se sufre un desgarro leve, la primera señal es el dolor.  Aplicar hielo sobre esta zona dolorida durante 10 ó 15 minutos. Si no es posible tener acceso al hielo, se podrá enfriar el músculo con agua fría o algún producto gélido para reducir la inflamación y se debe acudir al médico si el dolor no persiste en unas horas.

¿Y vosotros? ¿Soléis tomar medidas para evitar las lesiones? ¿Utilizáis árnica en gel para aliviar las piernas u otras partes del cuerpo cansados por fatiga muscular? ¿Tenéis algún otro consejo que creáis que nos puede ser de utilidad? Estaré encantada de leer vuestros comentarios!!!

Besos desde mi blog!!!

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