¿Consideráis que sois flexibles? ¿O más bien el contrario? ¿Con la edad vais perdiendo flexibilidad? ¿O bien creéis que no es necesario ser flexible?

La flexibilidad corporal es la calidad física que nos permite realizar movimientos de gran amplitud con alguna parte de nuestro cuerpo. La mayoría de estos movimientos se pueden encontrar sobre todo en el terreno deportivo, pero también en algunas de las acciones de la vida diaria.

En nuestras rutinas diarias también es importante mantener un alto nivel de flexibilidad. De esta manera realizaremos nuestros movimientos cotidianos con mayor facilidad.

Además, si disponemos de una buena flexibilidad física, nuestra musculatura y articulaciones se encontrarán más protegidas ante posibles lesiones derivadas, precisamente de esta limitación del movimiento.

La flexibilidad depende básicamente de dos cosas:

1.- De la capacidad de estiramiento de la musculatura.

2.- De la capacidad de movimiento que tengan las articulaciones.

En función de la manera de trabajarla, hay dos tipos de flexibilidad corporal:

Flexibilidad dinámica: La flexibilidad dinámica se practica cuando el ejercicio se practica en movimiento. Es importante recordar que los movimientos deben ser amplios y relajados, nunca bruscos. El método Pilates es un buen ejemplo de puesta en práctica de este tipo de flexibilidad. Otros ejemplos pueden ser el Tai-chi,  el Chi-kung o el Kundalini yoga.

Flexibilidad estática: En este caso, se trata de mantener una posición de estiramiento pasiva, sin movimiento. Después de adoptar la posición de estiramiento, debemos relajarnos, respirar tranquilamente y mantener la posición unos instantes. En el hatha yoga o el streching se practica este tipo de ejercicios.

El trabajo continuado y bien planificado de la flexibilidad tiene un varios efectos en nuestro organismo:

1.- Se incrementa el recorrido de las articulaciones. Esto es posible gracias a que los ligamentos y la cápsula articular que protegen las articulaciones se vuelven más extensibles.

2.- Aumenta la capacidad de elongación de los músculos, reduciendo así, la posibilidad de lesionarse.

3.- Retrasa los  efectos del envejecimiento de las articulaciones. La flexibilidad corporal es la única cualidad física involutiva, es decir que disminuye con la edad. Por eso, las personas que pierden la flexibilidad muy pronto, pueden sufrir enfermedades articulares y musculares.

4.- Contribuye a aliviar tensiones, a combatir el estrés y a la relajación.

Pero, claro está, no todo el mundo tiene los mismos niveles de flexibilidad corporal. La diferencia entre las personas puede ser importante. Por eso, vuestra referencia para mejorar, no debe ser vuestros compañeros ni amigos , sino vuestras propias marcas que vayáis consiguiendo con la práctica continuada.

 ¿Practicáis algún tipo de ejercicio de flexibilidad física asiduamente? ¿Os gustaría empezar a practicarlo? Estaré encantada de leer vuestros comentarios!!!

Besos desde mi blog!!!!

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