¿Tenéis algunos pocos kilitos que se resisten a “desaparecer”? ¿No queréis coger más peso durante estas vacaciones? Un aliado que pueden ayudar a que vuestra figura se “afine” o simplemente pueden contribuir a reducir la acumulación de grasa en el cuerpo es el té rojo. Varias veces ya he hablado sobre las propiedades del té rojo  que también puedes leer en te.aceitedearganweb.com

El té rojo ayuda a acelerar el metabolismo del hígado, reduciendo significativamente las grasas y el nivel de colesterol, contribuyendo a eliminar el sobrepeso, fundamentalmente el producido por una mala alimentación, favoreciendo la digestión de las comidas ricas en grasas, desintoxicando y depurando el organismo (gracias a sus propiedades diuréticas).

Además de ser conocido como un “devora-grasas”, el té rojo o Pu-Erh es alabado en todo el mundo debido a sus múltiples propiedades saludables.

 

El té rojo fue durante siglos patrimonio exclusivo de los emperadores chinos. Para obtener el té rojo hay que someter las hojas del té verde a una fermentación especial que las hace más resistentes y les confiere propiedades curativas.  (Pero, ojo, no todo el té rojo es igual. Hay calidades y calidades. No es lo mismo un té rojo en bolsitas de marca blanca, que un té rojo chino en “torta”). Si os apetece, ya os hablaré de las diferentes calidades de esto tipo de té). En general, los beneficios de esta bebida, son muchos y destacados:

. Desintoxica y depura el organismo.

· Es una ayuda contra el sobrepeso, fundamentalmente el producido por una mala alimentación.

· Favorece la digestión de comidas ricas en grasa.

· Ayuda a disminuir los niveles de grasa es sangre (colesterol y triglicéridos).

·  Contribuye a proteger el hígado y el bazo.

· Es un excelente diurético.

· Ayuda a regular el tránsito intestinal.

· Preserva de infecciones y ayuda a reforzar el sistema inmunológico

· Aumenta la circulación sanguínea en el cerebro y contribuye a mejorar la atención mental.

· Contribuye también a eliminar la fatiga

No tiene ninguna sustancia negativa para el organismo, y al ser una bebida muy baja en ácidos tánicos, las personas con el estómago delicado la pueden beber sin problemas.

Lo ideal es tomar el té rojo solo, aunque pero se puede acompañar con limón, canela, regaliz, jengibre,  o hasta con leche (aunque no es aconsejable), pero de ninguna manera se debe endulzar con azúcar blanco, ya que son ricos en glucosa (y por ello inmediatamente se convierten en grasa).

Debe endulzarse con productos naturales como la miel de abeja (con mucha moderación, con sirope de savia (usada en curas depurativas), o también se puede endulzar con estevia. Pero como he comentado antes, la mejor manera de tomar el té rojo, es solo.

El té rojo, precisamente por su fermentación, contiene muchísima menos cafeína que una taza de café,(trazas) y la cafeína del té no suele poner tan nervioso como la del café. Una taza de té es ocho veces menos excitante que una de café.

A media mañana o media tarde, son buenas horas para tomar un té rojo, dándoos así un respiro en vuestros quehaceres diarios. Otra buena hora para tomar un té rojo, es después de almorzar, ya que un té rojo rojo os ayudará con la digestión y absorción de la comida.

¿Y vosotros? ¿Habéis tomado té rojo alguna vez? ¿Para adelgazar? ¿Por qué os gusta? Estaré encantada de leer vuestros comentarios!!!

Besos desde mi blog!!!

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