Los diferentes tipos de arcilla, normalmente conocidas por su color (verde, blanca, roja o hasta rosa) tienen una serie de propiedades terapéuticas que les convierten en un excelente tratamiento o remedio para la piel y el cabello. Es más, en algunos casos, hay terapeutas naturales que las utilizan como remedio natural, por su efecto calmante y antiinflamatorio, siendo muy útil en traumatismos, o edemas. (pero ahí ya no quiero entrar).

En este post me gustaría hablar sobre los beneficios de la arcilla como mascarilla de belleza. Por lo general, todas las arcillas tienen propiedades descongestionantes, purificantes, calmantes y hasta regenerantes, gracias a su contenido en sales minerales tales como el silicio, magnesio, zinc, calcio, cobre, selenio, aportando luminosidad y belleza al cutis.

Los tipos de arcilla más usados y más fáciles de obtener son:

Arcilla Blanca o caolín: Esta arcilla contiene un alto porcentaje en sílice y está considerada la arcilla de mayor pureza, soliéndose usar a menudo en tratamientos de estética (sobre todo en faciales) para eliminar las toxinas y células muertas de la piel,  ayudando así a regenerarla, evitando su envejecimiento y mejorando su textura y flexibilidad. Es ideal para todos los tipos de piel (hasta sensibles).

 Arcilla Verde: Esta arcilla es conocida por su actividad anti-inflamatoria, desintoxicante y equilibrante. Es ideal para pieles grasas y con problemas de acné o de exceso de sebo, poros negros o dilatados, etc.

Arcilla Roja: Esta arcilla es más utilizada para mascarillas corporales y capilares. Es usada para purificar el cuero cabelludo y el cabello (de vez en cuando estos lo agradecen), así como para problemas circulatorios, como por ejemplo celulitis o retención de líquidos en el organismo. También se usa como cataplasma o mascarilla en dolores articulares, musculares.

Arcilla Rosa Esta arcilla consiste en una mezcla de arcilla roja y  arcilla blanca,  soliendo usarse en tratamientos de estética para mascarillas faciales por su poder purificante, antioxidante, descongestionante, calmante y regenerador.

Todas estas arcillas las podréis encontrar en herboristerías, tiendas de dietética y parafarmacias, aproximadamente a un precio de uno a cinco euros aproximadamente, y su preparación es muy sencilla.

Ponéis una cucharada de producto en un bol y lo mezcláis con tres cucharadas de agua (más o menos) hasta formar una pasta homogénea. Podéis añadirle unas gotas de aceite de rosa mosqueta, o aceite de oliva o aceite de árbol de te, o aceite de almendras, si lo que queréis es potenciar sus efectos embellecedores del cutis o piel. (Ya hablaré de estos aceites en otro post).

Aplicáis la mascarilla en el cutis, piel o cabello, en función de la que hayáis elegido, y la dejáis actuar de diez a veinte minutos que es más o menos lo que tarda en secarse la pasta. Una vez seca se tiene que retirar con una esponjita empapada en agua y ya me explicaréis los resultados!!!!

¿Y vosotros? ¿Soléis haceros mascarillas a base de arcilla? ¿Cuál? ¿Añadís algún otro componente adicional? ¿Os animáis a probarlas? Estaré encantada de leer vuestros comentarios!!!!

 Besos desde mi blog!!!

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