El único “pero” que le encuentro al cuscús de trigo, ocurre por su contenido en gluten. Nada que ver con estas modas de comer “SIN”, sino por las personas que realmente tienen intolerancia/alergia o celiaquía. (Aunque en esos casos se puede optar por el trigo sarraceno o hasta cuscús de coliflor. Más ligero imposible. Por otra parte, nada más que añadir. El cuscús de trigo es un alimento rico, nutritivo y muy saludable.

Poco a poco vamos desterrando los tópicos de que solamente se pueden obtener proteínas de calidad a través de la carne. No es así. La naturaleza nos ha provisto de muchos alimentos que contienen aminoácidos de excelente calidad. Uno de los ejemplos de ello podrías ser el cuscús.

Comencemos por el principio: el cuscús es un alimento que consiste en granos de sémola de trigo, que forma parte de la comida típica de Marruecos entre otros sitios.

Es muy rico en proteínas vegetales, (22% en 100 gr), hidratos de carbono de absorción lenta (los que no engordan), grasas insaturadas (menos de 1% en 100 gr) y fibra. Contiene vitaminas del grupo B (las que ayudan al sistema nervioso, para mantener la belleza y salud de la piel, huesos y musculatura), vitamina E y minerales, entre los que destacan el magnesio, cinc, selenio y algunas trazas de hierro. Pero eso no es todo:

Cien gramos de cuscús cocido aporta menos de 150 calorías por lo que las personas que estén a dieta o quieran perder peso, lo pueden comer con moderación (pero sí, pueden comerlo).

De la misma manera, es una excelente opción para niños (por su excelente sabor y nutrientes), jóvenes y estudiantes (por su aporte en minerales), deportistas (ideal para runners y personas que tengan un gran desgaste físico), así como para mujeres embarazadas, lactantes y personas mayores. En definitiva, es ideal para todos, menos para las personas con problemas de celiaquía o intolerancia al trigo.

Según marca la tradición, el cuscús se prepara al vapor con un recipiente llamado “cuscusera” compuesto por tres partes: la inferior, compuesta por una olla estrecha donde se cocinan los alimentos (verdura, por ejemplo), la intermedia, compuesta por otra olla más ancha que la anterior con perforaciones en el fondo (donde se cuece el cuscús), y la parte superior es una tapa que también tiene algunas pequeñas perforaciones. (Por si estáis interesados en ello, la cuscusera se puede encargar o comprar en cualquier tienda de cocina).

Una manera sencilla de cocinar un cuscús para todos aquellos que los que no dispongáis de una cuscusera en casa es la siguiente :

Primero, se dora el cuscús en una olla o sartén profunda, removiendo con una cuchara de madera para que se tueste por igual (y no se queme). Cuando esté ligeramente dorado, se vierte caldo de verduras hirviendo sobre el cuscús (200 ml de caldo por cada 70 gr. de cuscús); se apaga el fuego y se deja reposar tapado durante 5 a 10 minutos que éste se hinche.

Pasado este tiempo, hay que trabajar el cereal con una cuchara de palo o con la mano para que el grano se suelte y se deshagan los posibles grumos.

Seguidamente se adereza con un chorrito de aceite o mantequilla para que se suelte y se le debe añadir el resto de los ingredientes seleccionados, (verduras por ejemplo). Pero, ¡ojo! lo que nunca debe faltar en el cuscús para que quede sabroso son las especies. Curry, pimentón, cardamomo, clavo, vainilla (si lo queréis dulce), canela, etcétera…

El cuscús se puede comer caliente o frío (en ensalada) y combina muy bien con todo tipo de alimentos (verduras, legumbres, tofu, seitán, queso, pollo, ternera, pescado, etc..) de manera que puede solucionar una comida rápida y nutritiva, a la vez que puede ser es una opción diferente para aprovechar las sobras del día anterior.

¿Y vosotros? ¿Cómo preparáis el cuscús? ¿O no lo habéis probado nunca? Estaré encantada de leer vuestros comentarios!!!

Besos desde mi blog!!!

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