¿Hambre a media tarde? ¿Queréis matar el gusanillo a media mañana pero no sabéis qué comer? ¿Fruta o yogur? ¿Y por qué no ambas a la vez?

Una de las bebidas más saludables para tomar a cualquier hora son los batidos de frutas, ya que aportan múltiples nutrientes necesarios para el organismo a la vez que resultan ideales para complementar un buen desayuno, merienda o simplemente como un tentempié a cualquier hora.

Los batidos de fruta se pueden preparar con diversos tipo de fruta (fresas, kiwi, piña, manzana, plátano, pera, mango, etcétera) y leche (de vaca, cabra, de avena, soja o arroz), o yogur, o zumo de naranja (recién exprimido) o agua.

Beber fruta en forma de zumo o batido es una de las formas más fáciles de asegurarse una alimentación sana y rica en vitaminas. La fruta fresca aporta una enorme cantidad de vitaminas, minerales y fibra si se toma en batido (cuidado con la fruta licuada, ya que pierde gran parte de su fibra en el proceso de licuación).

De sobras es sabido que una buena aportación diaria de fruta y vegetales frescos es necesaria para mantener una dieta sana y equilibrada, lo ideal son cinco raciones diarias.

¿Pero todos los zumos o batidos valen?

Lo mejor es tomarlos recién hechos, (evitando los zumos envasados),  porque  éstos pierden al poco rato sus vitaminas y minerales, ya que en contacto con el aire se inicia el proceso de oxidación. Por eso no es recomendable guardar en la nevera el zumo de naranja preparado para la toma siguiente (vigilad en los restaurantes, ya que todavía hay algunos en los que sirven el zumo de naranja “natural” preparado horas atrás).

Insisto en puntualizar entre zumo y batido, ya que a parte del zumo recién exprimido de naranja, los zumos caseros preparados en licuadora pierden parte de sus nutrientes en el proceso de elaboración.

En cambio, si optáis por la fruta batida, conservaréis todos los beneficios de la fruta incluyendo 100% su fibra original.

Los batidos de fruta pueden prepararse con una base de zumo de naranja, de leche (o leche de soja) o con un poco de agua. Es preferible optar por la base del zumo de naranja, aunque en función de la fruta elegida, la leche es un complemento delicioso (sobre todo para los niños). Si se quiere preparar una bebida todavía más nutritiva, se le puede añadir un puñadito de avena, muesli, miel, etc..

A media mañana o media tarde, un zumo o batido de frutas es un tentempié con pocas calorías y altamente nutritivo. Si queréis preparar un batido de frutas bajo en calorías, nada mejor que mezclar fruta con agua o leche desnatada. (Pero, ¡ojo!, recordad no añadirle azúcar, para no aportar calorías vacías).

Nuestros batidos de fruta favoritos son:

Zumo de naranja con fresas, piña, kiwi y plátano (se pueden combinar diferentes frutas). Este batido es una inyección de vitaminas, minerales y fibra.

Leche con papaya, mango o fresas. Esta opción aporta el calcio y las proteínas de la leche. Es mejor utilizar leche desnatada para no aportar calorías extras al preparado final.

El batido de papaya (con leche o agua) está muy indicado para personas con dolencias gástricas, ya que la papaína contenida en la papaya es muy benéfica para los problemas en el estómago.

Con una batidora eléctrica de vaso y vuestra imaginación podréis realizar auténticos jarabes vitamínicos y reconstituyentes naturales, ideales para toda la familia!!!

¿Y vosotros? ¿Soleis prepararos algún batido de fruta? ¿Con cuál? ¿Leche, zumo o agua? Estaré encantada de leer vuestros comentarios!!!

Besos desde mi blog!!!

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