Ya os he hablado varias veces sobre los beneficios del limón, que no son pocos….

Tomar un zumo de limón rebajado con agua templada y un poquito de miel (cruda y ecológica) o stevia, puede ser una buena manera para comenzar el día. A pesar de su sabor ácido, tiene un efecto alcalino en el organismo, siendo un excelente purificador de la sangre y ayudando a desintoxicar el organismo.

limon2El limón también tiene propiedades anti infecciosas, siendo eficaz contra ciertos virus. Para potenciar su efecto se le puede añadir a la preparación anterior un poquito de ralladura de jengibre, ya que éste último tiene propiedades antisépticas y estimulantes del sistema inmunológico. Endulzado con un poco de miel, puede ser una excelente bebida reconfortante que ayudará a aliviar los síntomas del resfriado (que no solo sucede en invierno).

Pero eso no es todo. En este caso su peladura, también sirve para ayudar a adelgazar o perder peso. ¿Pero? ¿cómo?

La piel del limón contiene una gran cantidad de pectina, un tipo de fibra que favorece la pérdida de peso. La pectina (mejor si se toma con agua) al digerirse se convierte en un gel “pegajoso” que evita la absorción rápida de los azúcares en el estómago, pero a nivel intestinal se encarga de eliminar los residuos al aumentar el volumen de las heces (previniendo el estreñimiento). Eso se traduce en una mayor sensación de saciedad y una mayor eliminación de toxinas que se encuentran en el organismo.

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¿Y cómo podemos incluir la ralladura de limón en nuestra dieta?  Por ejemplo, añadiendo un poco de ralladura de limón a la vinagreta en las ensaladas, salsas, cremas, pescado o hasta en los postres y dulces. Conozco a personas la que añaden hasta en la sopa.  Con un poco de imaginación, ¡todo es posible!

¿Y vosotros? ¿Soléis utilizar el limón en la cocina? ¿Ponéis ralladura de limón en vuestros platos? Estaré encantada de leer vuestros comentarios!

Besos desde mi blog!!!

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