¿Todavía sois de los que pensáis que no se deben tomar más de tres huevos por semana? Hace veinte años así nos lo hicieron creer, pero nuevos estudios científicos reivindican el aporte nutritivo del huevo y su consumo a diario, liberándolos de su condición amenazante sobre todo por su alto contenido en colesterol.

El huevo por si mismo no hace subir la tasa de colesterol en sangre por lo que podemos comer hasta diez huevos por semana. ¿Curioso, verdad? Pues es así.

huevo2

El huevo posee un gran valor nutritivo y es considerado un alimento muy recomendable dentro de toda dieta variada y equilibrada. Contiene proteínas de alta calidad (13 g por cada 100 g), grasas saturadas e insaturadas, colesterol y cantidades apreciables de vitaminas, destacando las liposolubles A, D, E (en la yema) y otras hidrosolubles del grupo B (principalmente en la clara).

Entre su contenido en minerales predominan el hierro, el fósforo, el zinc y el selenio; siendo estos dos últimos, importantes antioxidantes naturales.

 

La yema de huevo tiene un alto contenido en colesterol (grasa), por lo que las personas con problemas de hipercolesteremia deben restringir el consumo de la yema y/o consultar con su médico o dietista. Pero, ¡ojo!  nada que ver con la clara, rica en proteínas y vitaminas hidrosolubles.

Corre una leyenda urbana que los huevos rubios de gallina son más nutritivos que los blancos, pero no es así; aunque los rubios parezcan más apetitosos, en realidad contienen las mismas proporciones de proteína, hierro y vitaminas B6, Bl2 y D. (O sea que no os dejéis influenciar por los colores).

Cada huevo contiene aproximadamente 75 calorías, (siempre y cuando no lo hagamos frito, ya que doblará su contenido calórico), por lo que suele estar permitido (y recomendado) en dietas de adelgazamiento, así como para niños, adolescentes y personas de la tercera edad.

¿Sabéis que huevos compráis? A raíz de algunos etiquetados de cajas o productos a base de huevos de gallinas camperas o huevos de su “propia granja”, me ha picado la curiosidad para investigar sobre los huevos que se venden en España.

A veces pueden confundir al consumidor con frases como “huevos frescos” o “de granja” o bien con imágenes de gallinas en libertad en las cajas o envase.  Pueden ser huevos de gallinas enjauladas.

¿En qué repercute que las gallinas estén enjauladas?  Las jaulas impiden que las gallinas lleven a cabo sus comportamientos naturales. En ellas no pueden andar, extender sus alas, escarbar y picotera, tomar baños de polvo, hacer nidos, posarse en las perchas, etc….

huevo1

Según las normativas europeas, las cajas de huevos y los mismos huevos deben indicar claramente como se crían las gallinas.  Por eso, es importante mirar las el código impreso en los huevos.

En cada huevo debe estar impreso un código que especifica el método de cría.

La clasificación establecida es la siguiente:

0 =            Ecológico

1=            campero

2=            en suelo

3=            en jaulas

¿Qué implica esto para las gallinas?

En los huevos ecológicos (0) y camperos (1) las gallinas tienen acceso al exterior, a los nidos, así como la posibilidad de llevar a cabo comportamientos naturales.

Los huevos de gallinas criadas en el suelo (2) están criadas en espacios cerrados pero sin jaula. Tienen la posibilidad de llevar a cabo algunos comportamientos naturales.

Los huevos de gallinas enjauladas (3) están criadas en jaulas dispuestas en batería. En cada jaula, a veces apiladas para que ocupen menos espacio, hay cuatro o mas gallinas.  Dentro de estas jaulas, cada animal tiene un espacio menor a un DINA4, no pudiendo realizar ninguno de sus comportamientos naturales.

Desde que he conocido estos códigos, me estoy fijando al comprar y estoy viendo que casi todos los huevos que están en venta en las grandes superficies o supermercados llevan el número 3, incluso los que se venden como “huevos de granja” o huevos “con el sabor de antes”.  Todavía es difícil encontrar huevos ecológicos, y son un poquito más caros (sobre unos 2 euros la media docena) pero la diferencia vale la pena!!!

Los huevos se pueden cocinar de diversas formas. Cocidos, fritos, rellenos, rallados, revueltos, en tortilla, etc… Y sirven como elemento de decoración en diversos platos y rellenos (ensaladillas y similares).

Es un alimento barato, que puede solucionar más de una cena (o un almuerzo). Una tortilla de patatas, verdura o a la francesa,  huevos escaldados o poché, o un revuelto con ajos, son opciones sencillas, apetitosas, rápidas y prácticas para cena nutritiva y económica!!!… ¿Qué más se le puede pedir al huevo?

¿Y vosotros? ¿Soléis comer habitualmente huevos? ¿Cuántos por semana? ¿Cómo los cocináis? Estaré encantada de leer vuestros comentarios!!!

Besos desde mi blog!!!

También podéis seguirme a través de Facebook

Share