¿Te levantas de la cama con dolor de espalda?, ¿tienes sensación de cansancio al despertar?, ¿te cuesta concentrarte en tus tareas matinales porque no has tenido un sueño reparador?… si es así, no pienses de entrada en un problema de salud; puede que la culpa la tenga el colchón.

La elección de un buen colchón es fundamental para garantizar un descanso adecuado para nuestro cuerpo. De ello dependerán el rendimiento físico e intelectual y el buen funcionamiento de nuestras células. Pensemos que mientras dormimos se desarrollan actividades imprescindibles para el equilibrio del organismo:

  • El sueño restablece la energía celular y favorece la actividad de las neuronas
  • Mejora el funcionamiento del sistema inmunitario
  • Favorece la memoria y el aprendizaje
  • Protege la salud cardiovascular y sirve para combatir el estrés
  • Interviene en el bienestar emocional: mientras soñamos, abordamos asuntos personales que han quedado reprimidos
  • Favorece la actividad creativa

En definitiva, dormir bien es tan importante como guardar una buena alimentación y hacer ejercicio físico de forma regular. Un sueño insuficiente o poco reparador afectará a nuestra salud y también a nuestra productividad.

¿Cuántas horas debemos dormir? La respuesta guarda una relación directa con la edad y con la actividad que desarrollemos pero, por lo general, la pauta es la siguiente:

  • Bebés: suelen dormir entre 16 y 18 horas.
  • Niños hasta la adolescencia: desarrollan una intensa actividad física e intectual, por lo que necesitan descansar entre 9 y 10 horas diarias.
  • Adultos: lo recomendable es dormir entre 7 y 9 horas.

Importancia de un buen colchón

Según los estudios de los especialistas en descanso, pasamos más de un tercio de nuestra vida durmiendo; de ahí la importancia de que prestemos atención al colchón y optemos por modelos de calidad. Un ejemplo lo encontramos en los colchones Sealy, creados originariamente en EEUU hace más de 120 años y con presencia en 60 países de todo el mundo.

  • “Dormir en un Sealy es dormir como en una nube”

Este slogan publicitario, acuñado a principios del siglo XX, define perfectamente las características de estos colchones. La trayectoria de la empresa está marcada por la innovación: reinventaron el colchón de muelles, registraron muchos patentes relacionados con los muelles y la fabricación de colchones.

Sealy fabrica colchones tradicionales e híbridos con una amplia garantía. Los modelos de gama alta tienen una garantía de 10 años, igual que las bases. La línea media está garantizada durante 5 años, mientras que las almohadas, somieres y accesorios están cubiertos 2 años.

  • Tempur

Otro fabricante norteamericano que garantiza un nivel de descanso óptimo es Tempur, creador de un material que permite una distribución perfecta del peso y de la presión. Estos colchones de calidad amortiguan los movimientos y están diseñados para responder en función de la temperatura. Cuando el cuerpo entra en contacto con el colchón, el material detecta calor y se vuelve más mullido contacto con el cuerpo.

Los colchones y almohadas Tempur siguen los criterios creados por la Nasa para garanizar el confort de los astronautas y figuran entre los mejor valorados por los clientes de España y Europa.

 ¿Qué material elegir, muelles o viscoelástica?

Los colchones han evolucionado notablemente con el paso de los años. De la lana y la espuma antiguas hemos pasado a materiales novedosos que mejoran la calidad del sueño. Por lo general, los colchones que se venden en España se dividen en dos grandes grupos:

  • Colchones de muelles

Se caracterizan básicamente por su firmeza y nivel de transpiración. Los hay de dos tipos: los de hilo continuo, que ofrecen un descanso homogéneo, y los de muelles independientes o ensacados, que se adaptan a la zona de apoyo del cuerpo.

Los muelles se integran dentro de una estructura acolchada que puede ser de varios materiales, entre ellos la espuma, la viscoelástica y el látex.

  • Colchones viscoelásticos

Son una evolución de los colchones de espuma que aportan un descanso independiente, aunque compartamos cama con otra persona. Eso se consigue gracias a un material ergonómico, que se amolda perfectamente al cuerpo de la persona.

La calidad del colchón dependerá de la cantidad y calidad de la viscoelástica con que esté fabricado. Mientras mayor sea la franja viscoeléstica, mejor se adaptará al cuerpo y más placentero será el descanso.

¿Qué dureza elegir?

La dureza del colchón dependerá de los gustos de cada persona. No son recomendables colchones demasiado blandos, porque confieren a la espalda una curvatura inapropiada. Los colchones duros pueden resultar algo incómodos para algunas personas, pero hemos de pensar que con el uso van perdiendo firmeza. En caso de duda, lo mejor es optar por un modelo con dureza intermedia, que protegerá la espalda y no repercutirá en el confort del sueño.

Respecto a los precios, los colchones viscoelásticos suelen ser más caros que los de muelles, pero el mercado es amplio y existe una gran variedad de modelos y tarifas.

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