Cuando hablamos de borraja solemos pensar en la verdura de temporada con la que solemos preparar sopa o comerla hervida con patatas (entre otros platos), pero no solo sirve para comer.

De las semillas de la planta de la borraja (que tiene el mismo nombre que sus hojas) se obtiene un aceite con unas excelentes propiedades, en el que abundan las grasas insaturadas indispensables (grasas “buenas”) y en especial, ácidos grasos gamma-linolénico (GLA).

Gracias a ello, el aceite de borraja puede ser un buen suplemento para aquellos que quieran nutrir su piel desde el interior, ayudando a prevenir arrugas, flacidez, estrías y sequedad cutánea, a la vez que embelleciendo el cutis y cabello.

 La manera más habitual de tomar el aceite de borraja es en perlas, aunque también se puede encontrar en el mercado en tiendas de dietética, herboristerías o parafarmacias, aceite de borraja listo para tomar (pero, !ojo! mirad bien las indicaciones del producto, en dónde especifique que es apto para el consumo).

Gracias a su elevado contenido en ácidos grasos esenciales, esenciales para el organismo (y que deben aportarse mediante los alimentos que los contienen), puede ser ideal para:

Proteger y nutrir la piel.

Reforzar el cabello y las uñas frágiles y quebradizas.

En los trastornos hormonales femeninos (por su acción reguladora).

Para prevenir el síndrome premenstrual.

El aceite de borraja también puede usarse sobre la capa externa de la piel (epidermis), ya que actúa como emoliente, suavizándola y nutriéndola en profundidad.

¿Y vosotros? ¿Conocíais las propiedades del aceite de borraja? ¿Lo habéis tomado alguna vez? Estaré encantada de leer vuestros comentarios!!

Besos desde mi blog!!!

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