Mantener una buena higiene es fundamental para garantizar una buena salud. Sin embargo, a veces nos dejamos llevar por el mercado y usamos productos que acaban dañando nuestra piel sometiéndola a un fuerte impacto químico. Por este motivo, una buena opción es aprender cómo hacer jabón casero y elaborar con nuestras propias manos los productos que vayamos aplicar sobre nuestra piel.

La agresividad de los productos comerciales es un tema que preocupa seriamente a una gran parte de la sociedad. Afortunadamente, si no tienes tiempo para elaborar los productos de higiene con tus propias manos, puedes confiar en el jabón artesano LaMalvaFlor, puesto que lo elabora una jabonería artesana que se preocupa por fabricar artículos que respetan las características naturales de la piel.

Si estás dudando en empezar a usar productos de higiene completamente naturales, en este artículo te traemos algunas ventajas de emplear jabón artesano:

Controla el Ph. El ph es la forma de medir la acidez o alcalinidad de una sustancia. Es importante que los productos que apliquemos sobre nuestra piel tengan un ph adecuado y respetuoso con ella, ya que, de lo contrario, podríamos deteriorarla. Al realizar jabones de forma casera, es posible controlar el ph durante la fase de secado.

No contienen aromas químicos. Elaborar tus propios jabones te permite controlar los productos que le añades. Una buena forma de añadirles olores agradables es incluir en la mezcla extracto de lavanda, manzanilla, vainilla… De esta forma lograrás un aroma envolvente y completamente natural que te evoque momentos agradables.

Haz jabón personalizado. Al elaborar tu propio jabón puedes emplear los aceites e ingredientes que mejor se ajustan a tu piel. De esta forma, se podrán evitar enfermedades cutáneas derivadas de la agresividad de ciertas substancias.
Podrás escoger con total libertad los agentes activos del producto, por ejemplo, una buena idea es incluir aloe vera, avena o germen de trigo. Es recomendable analizar las propiedades de cada ingrediente para así poder elegir el que me mejor se ajuste a nuestras preferencias.

Elige tu aceite ideal. Hay un sinfín de aceites esenciales que puedes emplear a la hora de elaborar jabones. El aceite de oliva es un clásico por sus propiedades hidratantes, pero también puedes emplear aceite de argán o de coco.
Una buena opción es alternar e ir probando varias posibilidades antes de decantarse por una fórmula favorita.

Tú determinas la calidad. Lo bueno de ser tú el creador, es que eres tú quién determina la calidad del producto final en función de las materias primas que escojas.

Respecta el medioambiente. Al elaborar jabones de forma artesanal y prescindir del uso de derivados del petróleo, su aplicación no contaminará las aguas. Por otro lado, la elaboración casera de jabones supone una gran reducción del uso de envases de plástico desechable.

Elaborar en casa tus propios jabones puede suponer un ahorro. El coste de los productos finales dependerá del tipo de ingredientes que añadas. Puedes elaborar jabones muy económicos y completamente eficaces si empleas materiales que tienes a mano, como puede ser aceite de oliva, aloe vera, menta, café…

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