La tendencia de evitar el gluten en algunos tipos de dieta comenzó hace algunos años en Estados Unidos, (país con alta concentración de personas con sobrepeso y obesidad) y muchas veces no se correspondía a una necesidad real de intolerancia o alergia al gluten (ya os hablaré de ello en otro post) sino más bien a una tendencia de “moda” para (supuestamente) perder peso y mejorar la salud. (Sobre ello me vienen a la mente algunos libros famosos como “The belly fat diet” o “La dieta Paleo” y otras más, en las que se promueve la eliminación del gluten, a pesar de no ser celíaco ni tener problemas de intolerancia a esta proteína.

Parece que muchas personas hacen un gran esfuerzo para evitar el gluten. Una proteína que se encuentra en el pan, cebada y diferentes alimentos procesados. Pero, ¿existen realmente beneficios de las “dietas libre de gluten” o son solamente una moda pasajera?


Un estudio publicado  por el US National Library of Medicine National Institutes of Health, descubrió que el 86% de los individuos que se creían intolerantes al gluten, no lo eran.

Es decir, que podían consumir alimentos con gluten sin problemas. Las personas con intolerancia a esta proteína, que se presenta en aquellas genéticamente predispuestas, son aproximadamente un 1% de la población, siendo más frecuente en mujeres que hombres, según la Federación de Asociaciones de Celíacos de España.

​​La moda de que personas no intolerantes sigan una dieta sin gluten vino de EEUU, donde hay unos 3 millones de personas que sí son intolerantes (aproximadamente el 1% de la población también) y sin embargo  existe un 30% de compradores que eligen alimentos “libres de gluten”. Pero eso no es todo:


El 41% de las personas adultas en dicho país creen que los alimentos “libres de gluten son beneficiosos para la salud, cuando muchos de estos son bajos en nutrientes y poseen un alto índice de azúcares, sodio y grasas. Y gran parte del crecimiento en esta categoría viene de la mano de las galletas, snacks y chips. A la vez que algunos (por no decir muchos) de estos productos procesados llevan componentes nada recomendables como aceites hidrogenados y otros componentes químicos (estabilizantes, saborizantes, conservantes, y otros E,…)

Gracias, en parte a la difusión de los “evangelistas de las dietas libre de gluten” y celebridades que impulsan dietas sin trigo, muchas persona están convencidas de que son “sensibles al gluten” por lo que evitan los alimentos que lo contienen. Las personas quieren creer que son intolerantes al gluten porque es el camino para evadir los carbohidratos, porque además piensan que las engordan. UN GRAN ERROR

 

Para saber cuántas personas son realmente sensibles al gluten, los investigadores de la Universidad de L’Aquila en Italia entrevistaron a 392 pacientes en un ensayo clínico controlado que pensaban que tenían, en algún grado, una sensibilidad a esta proteína.

A todos los sujetos se les indicó comer los alimentos que contenían gluten antes de los resultados de sus pruebas de diagnósticos iniciales (análisis de sangre y endoscopias, entre otros) para determinar si tenían la enfermedad celíaca o una alergia al trigo.

Tras un período de seis meses, a los que obtuvieron un resultado negativo como celíaco o alérgico al trigo se les incluyeron los alimentos que contienen gluten en la dieta y fueron monitoreados para ver si sufrían síntomas asociados con la sensibilidad al gluten.

De 392 pacientes, el 6.63% analizado resultó celíaco, y dos individuos (0.51%) alérgico al trigo. En 27 pacientes (6.88%) se encontró una sensibilidad al gluten, aunque no estaba relacionada con la enfermedad celíaca. Basado en esto, casi el 86% (85.98%) de quienes pensaban que eran sensibles al gluten, pueden tolerarlo sin sufrir efectos negativos en su salud.

Y, cuando se cuenta a quienes sufrían la enfermedad celiaca o eran alérgicos al trigo, cerca del 93% de las personas que se creían sensibles al gluten, pueden tolerarlo.

 

Al igual que la enfermedad celíaca y las alergias al trigo, la sensibilidad al gluten no es tan frecuente como muchos creen. Es más, comer una dieta libre de gluten no es necesariamente más saludable, ni es recomendable para bajar de peso, ya que podría conducir a un aumento de peso. TOMAD BUENA NOTA DE ELLO.

Muchos productos libres de gluten poseen un gran número de calorías, grasas, sodio y azúcar porque lo necesitan para mejorar el sabor y la textura para compensar la falta de gluten“, explica la especialista en dietas Marina Chaparro, portavoz de la Academy of Nutrition and Dietetics.

Como curiosidad, muchas estanterías de grandes supermercados han diversificado la opción de alimentos SIN GLUTEN en sus estanterías casi en un 30% frente al 4% que se ofrecía hace unos años. Lo mejor de ello, es que el precio de estos productos realmente es muy competente (Mercadona o Carrefour por ejemplo), pero estos artículos NO SIEMPRE son aptos para personas CELIACAS de verdad, ya que muchas veces, al estar fabricados en lugardes en donde se manipula alimentos con gluten, pueden tener contaminación cruzada de esta proteína, o sea, que NO SON APTOS PARA CELIACOS, que pueden tener problemas de salud por su consumo ¿Os parece eso justo? Una vez más volvemos al tema de las modas en las dietas, leer las etiquetas, y comer una dieta variada a no ser que tengamos un problema real de alergia o intolerancia.

Otro tema interesante que dejo para otro post es el del TRIGO Y LA AVENA. Ambos cereales con gluten, pueden dar algunos tipos de intolerancia y/o problemas digestivos (ahí me apunto yo la primera, porque soy una de las afectadas) debido a la manipulación genética (OGM) sobre todo del trigo, más resistentes a plagas en su cultivo, y lógicamente abaratando su coste, dando como resultado panes, galletas y otros productos derivados que se encuentran en grandes superficies a bajo precio.

Intentad comprar alimentos de calidad avalados con sellos BIO o realizados artesanalmente sabiendo a ciencia cierta, el origen y la calidad de la materia prima del trigo (por ejemplo a mi me gusta mucho el KAMUT o el trigo sarraceno entre otros) así como la manera de preparación, horneado y hasta la masa madre (levadura 100% natural) utilizada, en lugar de levadura química. Parece una tontería pero no lo es.

 

Pan elaborado con trigo Kamut de Roca Fariners

Para la mayoría de nosotros, una dieta rica en vegetales, frutas, granos enteros, proteínas y grasas saludables (esto da para varios posts), comidas en las porciones adecuadas, es la mejor forma de tener un peso saludable y reducir enfermedades crónicas, ya que reemplazar alimentos a base de cereales por sus variantes sin gluten puede causar problemas, al derivar generalmente en una dieta todavía más industrial y una microbiota con menos diversidad.

¿Y vosotros?  ¿Coméis cereales a diario? ¿Con gluten? ¿O sin? Estaré encantada de leer vuestros comentarios!!

Besos desde mi blog!!

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