Últimamente he leído múltiples comentarios, artículos y reseñas en diferentes publicaciones femeninas a cerca de los beneficios del baile. Es más, en varias de ellas mencionan el baile como un “deporte o actividad de moda”.

Con tanta oferta y diferentes alternativas, bailar nunca ha sido una tarea más sencilla. (Si os interesa, estoy comenzando a realizar clases de Yogadance. Os informaré próximamente sobre ello).

Los que queráis profundizar sobre los diferentes ritmos y pasos de baile, quizá podéis tomar clases en alguna academia o centro. Los que tengáis niños en casa, os animo a bailar con ellos: ¡pasaréis un rato divertido, quemando calorías y recargando energía positiva!

Cada vez van saliendo más y más modalidades de entrenamiento corporal en el que el baile es el protagonista disfrazado con alguna coletilla.

Como cuenta el refrán: “El que baila su mal espanta”. No está nada equivocado. Mover el cuerpo al son de una música real o imaginaria (¡vale todo!) puede ser una manera excelente de realizar una “meditación activa” además de una manera simple, barata y eficaz de hacer ejercicio.

Como punto a favor añadido, bailando podemos combatir eficazmente el sedentarismo. Solamente se necesita música y ganas de moverse a su ritmo. Aunque cada vez más, el baile y su oferta se va sofisticando….

Desde las típicas clases de dance, jazz o funkie en solitario, a los bailes de salón (en pareja o solos), ballet clásico (¿Habéis oído hablar sobre el “bodyballet” y/o “dancefit”? Ya le dedicaré un post sobre ambos), o bien podéis optar por algún ritmo más sensual o femenino como la danza del vientre, o hasta la capoeira. No es exactamente una clase de baile, pero su ejecución bien lo parece.

Pero volviendo al tema general sobre el baile, en general, los beneficios que obtendréis tras una sesión son los siguientes:

Realizaréis ejercicio cardio-vascular casi sin advertir el esfuerzo.

Modelaréis vuestra figura y os mantendréis en forma.

Descargaréis tensiones, reduciréis el estrés y la ansiedad.

Os ayudará a eliminar u olvidar preocupaciones.

Contribuirá a que os sintáis mejor mientras pasáis un rato divertido bailando.

Os aportará bienestar y felicidad.

¿Y vosotros? ¿Os gusta bailar? ¿Os animáis a echaros unos pasos de baile, aunque sea en el salón de vuestra casa? ¿Qué estilo de música (o ritmo) os gusta para bailar? ¿Tenéis pensado en asistir a algunas clases de baile para mejorar vuestro estilo? ¡Estaré encantada de leer vuestros comentarios!!

¡Besos desde mi blog!!

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