En primavera y antes de que lleguen los “calores” del verano y la época de calor y tomar el sol en la playa, piscina o en las terracitas a la fresca, no debe olvidarse tampoco los cuidados y belleza de la piel. Esto vale para mujeres y hombres.

Es fundamental unos buenos cuidados diarios, con limpieza, hidratación, nutrición y regeneración (ya sea junto o por separado) así como la utilización SÍ o SÍ de un factor de protección solar 30 (mínimo) y 50 SPF para la si se practica deporte al aire libre o bien si las exposiciones al sol son más prolongadas ya que sus rayos son igualmente peligrosos en todas las estaciones del año.

Ahora también es el momento perfecto para desintoxicar la piel, mediante productos naturales o con ayuda profesional y cosmética.

Los que queráis trataros las manchas de la piel todavía estáis a tiempo, siendo ahora el momento idóneo para los tratamientos de rejuvenecimiento con  microdermoabrasión, peelings, luz pulsada (IPL) o láser fraccional, ya que la piel estará recuperada y lista antes del verano (y de las exposiciones solares).

La piel se regenera naturalmente cada 30 ó 35 días aproximadamente. Para tener una piel saludable, es imprescindible acostumbrarse a exfoliarla regularmente.

A través de ello, se eliminan las células muertas, se activa la circulación, se suaviza la piel y lo más importante se promueve la renovación de células nuevas, fortaleciendo la piel, proveyéndola de elasticidad y contribuyendo a que las cicatrices y marcas se minimicen o desaparezcan.

Una vez por semana (es conveniente hacer una limpieza profunda o exfoliación cutánea para remover las células muertas y eliminar la suciedad que queda acumulada en la piel, a pesar de la limpieza de todos los días. (Si tenéis la piel sensible o muy blanca, podéis hacerlo cada dos semanas).

Al exfoliar la piel, promovemos la regeneración de células nuevas, activamos la circulación, suavizamos la piel, la fortalecemos y la proveemos de belleza y elasticidad. Para ello, se pueden utilizar productos cosméticos que cumplan esa función, o se pueden utilizar ingredientes naturales como el azúcar o la sal (mejor si es gorda). Si los mezclamos con aceite de oliva, yogur o hasta con gel de baño, conseguiremos unos excelentes resultados.

Estos son algunos ejemplos de combinaciones pueden ser:

Exfoliante a base de aceite de oliva y sal gorda. Se puede añadir unas gotas de aceite esencial de lavanda, para beneficiarse de sus propiedades relajantes. ¿Cómo preparar la mezcla? Yo suelo utilizar los siguientes porcentajes por cada dos cucharadas de aceite de oliva añado una cucharadita de sal gorda. (Orientativamente son seis cucharadas de aceite por tres de sal, más las gotitas de lavanda). Se masajea bien todo el cuerpo con el preparado, (pero ojo, la piel debe estar previamente humedecida), y se retira con agua caliente.

Exfoliante a base de jabón de baño con sal gorda o azúcar. Los porcentajes que utilizo para este preparado son de una cucharada de gel por una cucharadita de sal y/o azúcar. Este exfoliante no lo suelo recomendar a las personas que tienen la piel seca, pero en cambio es fantástico para aquellos que tienen granitos en espalda, brazos y/o piernas, ya que ayuda a secarlos.

Exfoliante a base de yogur y sal gorda. Este exfoliante va bien para todos los tipos de piel ya sea seca o grasa. Se mezcla un yogur natural con cuatro cucharadas de sal gorda. Masajear el cuerpo bien con el preparado, y enjuagar profundamente con agua caliente.

Después de una buena ducha para eliminar los restos, la piel estará preparada para recibir una buena crema o leche hidratante.

¿Y vosotros? ¿Soléis aplicaros exfoliantes corporales? ¿Los compráis listos para usar o los preparáis en casa? ¿Cuáles son? Estaré encantada de leer vuestros comentarios!!!

Besos desde mi blog!!!

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