¿La cerveza, prohibida en las dietas para adelgazar?

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 cerveza2¿Cuántos de vosotros se ha planteado esta pregunta? ¿La cerveza engorda? ¿O está prohibida en las dietas para adelgazar?

Quizá os daré una alegría si os digo que la prohibición absoluta de bebidas fermentadas, como la cerveza o el vino, basada en el aporte calórico es poco sostenible para la mayoría de los obesos españoles.

Las personas que siguen una dieta de adelgazamiento pueden consumir cerveza de forma moderada sin que, por ello, se comprometa el tratamiento de su obesidad. Esta es una de las conclusiones de la campaña informativa de la Sociedad Española para el Estudio de la Obesidad (SEEDO) y el Centro de Información Cerveza y Salud dirigida a profesionales de la salud y pacientes, en la que se está dando a conocer el papel del consumo moderado de esta bebida en el tratamiento dietético del obeso.

adelgazarSi os interesa saber más detalles sobre el tema, esta información se está difundiendo a través de unos manuales en los principales servicios de Endocrinología de los hospitales españoles.

El objetivo de estos manuales es transmitir al paciente obeso una serie de pautas acordes con el tratamiento que le permitan mantener el hábito del consumo moderado de cerveza.

Entre las recomendaciones dirigidas a las personas en tratamiento dietético que se incluyen en los manuales, se aconseja mantener siempre el consumo de cerveza dentro de lo que se define como moderado (2 ó 3 cervezas al día para los hombres y 1 ó 2 para las mujeres), tomarla tras haber calmado la sed con una bebida no calórica (agua o infusión), intentar sustituirla en la mayoría de los casos por cerveza sin alcohol, ofrecer unas pautas de intercambio calórico para cuando se consuma esta bebida y controlar el aporte de productos hipercalóricos. “Por ejemplo, a la hora del aperitivo es importante evitar alimentos ricos en grasas, que se pueden sustituir por encurtidos como pepinillos, cebolletas, anchoas o piparras”.

El aporte calórico de la cerveza puede variar, pero oscila en torno a las 45 kcal/100 mL de la cerveza tradicional y las 17 kcal/100 mL de la cerveza sin alcohol. Además, la cerveza aporta otros principios inmediatos como proteínas y carbohidratos, tiene un alto contenido en minerales y antioxidantes, así como una gran cantidad de vitaminas del grupo B y folatos.

Existen numerosas evidencias científicas que desligan el consumo moderado de cerveza de la obesidad. En esta línea, la investigación Asociación entre el consumo moderado de cerveza tradicional y sin alcohol y la composición corporal realizado por Ana Mª Veses Alcobendas,  investigadora en el Instituto del Frío-ICTAN del Consejo Superior de Investigaciones Científicas, refleja que un consumo moderado de cerveza no provoca aumento del peso, ni modificaciones en la composición corporal.

Entre otros parámetros, el estudio analizó la ausencia de variación en el peso, el índice de masa grasa y masa corporal. Igualmente, se llevó a cabo un análisis dietético y de la actividad física realizada por los sujetos en el periodo del estudio y se realizaron mediciones de los pliegues cutáneos y de las circunferencias corporales. Así, las mediciones antropométricas determinaron que el consumo moderado de cerveza, tanto tradicional como sin alcohol, no modifica la circunferencia del brazo, cadera y cintura; y tampoco registraron alteraciones significativas en los pliegues cutáneos.

Otros estudios científicos internacionales han señalado que el consumo de cerveza no se traduce en un aumento de la circunferencia de la cintura. Así, la investigación La cerveza y la obesidad: un estudio transversal publicado en la revista científica European Journal of Clinical Nutrition señala que es improbable que una ingesta habitual de cerveza esté relacionada con un aumento significativo en el índice de masa corporal y en el índice cintura cadera.

Asimismo estas investigaciones apuntan a otros factores, como el estilo de vida sedentario, los hábitos alimentarios incorrectos y diversos componentes genéticos, como favorecedores de la obesidad abdominal y señalan su influencia en la composición corporal.

En vista de lo visto, y a no ser que os lo prohíba vuestro médico, no hay ningún motivo por el que no podáis tomar una cervecita bien fresca (pero ojo, ¡solo una! y mejor sin alcohol) a pesar de que estéis siguiendo una dieta para adelgazar o para perder peso.

cerveza2¿Y vosotros? ¿Soléis evitar la cerveza cuando queréis perder peso? ¿Todavía pensáis que la cerveza engorda? ¿Sabíais que la cerveza sin alcohol casi no tiene calorías? Estaré encantada de leer vuestros comentarios!!!

Besos desde mi blog!!!

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2 comentarios sobre «¿La cerveza, prohibida en las dietas para adelgazar?»

  1. Estupendo post Gemma, me ha gustado mucho, es justo lo que yo pensaba desde hace muchísimo tiempo, no podía ser de otra forma. Yo siempre he defendido de igual manera a la cerveza sobre todo cuando te lo comparan con la coca cola light, por poner un ejemplo. Me gustó tambien un post pasado en el que una cerveza era un buen constituyente despues de hacer ejercicio. Felicidades. Buen y largo fin de semana.

    1. Hola Patin. Muchísimas gracias por tu comentario!!! Sí, la cerveza es mucho más saludable y baja en calorías (sobre todo la que no tiene alcohol). No entiendo porqué esta manía de hablar de la «barriga cervecera» o de hacernos creer que engorda. Lo que engorda es abusar de ella, como de todo!! Besoooos

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