Los fresones son unas de las frutas más representativas de la primavera. Su atractivo color, su peculiar aroma y maravilloso sabor, hacen que sean una de las frutas favoritas de los niños y mayores.

Con la entrada de la primavera y hasta finales de junio es cuando los encontraremos en su mejor momento (mirad que sean fresones españoles, de mejor calidad).  Es típico el fresón de Huelva, (el de Palos es delicioso!!!), así como el fresón del Maresme (Cataluña) y otras regiones españolas a menor escala.

Aunque actualmente podemos encontrar fresones de invernadero durante todo el año, su sabor y aroma no tienen nada que ver con los  fresones de temporada. También podemos encontrar fresones de otros países, como por ejemplo Marruecos, que son más baratos, pero no tienen ni el sabor ni las propiedades características de los fresones de España.

Debemos aprovechar su temporada de mercado, ya que además de ser una fruta exquisita, sus propiedades nutricionales son muy importantes. Además, su conservación no es larga y deben consumirse como mucho a los dos o tres días de su compra ya que su fina piel, cubierta por las semillas, hacen de ellas un fruto perecedero.

La mejor manera de mantenerlas en perfecto estado es en el frigorífico a unos 4º C, y sacarlas una hora antes de su consumo para poder así apreciar todas sus virtudes.

Se aconseja no quitar el peciolo (la parte superior de las hojas verdes) hasta después de lavarlas, (sin sumergirlas en agua), lo que se debe hacer justo antes de consumirlas, para no pierdan su sabor.

Contienen pocas calorías (unas 35 kcal. por cada 100 gramos), y un alto contenido en agua (85 %), hidratos de carbono y fibra, por lo que están indicadas en dietas de adelgazamiento y/o control de peso.

Son una muy buena fuente de vitamina C, en menor proporción, vitamina E, minerales como el potasio, el magnesio o el calcio, y flavonoides, lo que las convierte en una de las frutas antioxidantes por excelencia.

Los fresones son un excelente alimento, con múltiples beneficios para la salud, siendo recomendadas para:

Problemas de retención de líquidos (diurético).

Ácido úrico (ayuda a expulsarlo).

Problemas de tránsito intestinal, estreñimiento (por su gran poder laxante).

Tienen un gran poder desintoxicante y depurador. (Ahora que llega la época DETOX, son geniales)

Contribuyen al crecimiento óseo, tejidos y sistema nervioso en los niños y a mantenerlo a toda la familia

Reforzar el sistema inmunológico (formación de anticuerpos) y evitar resfríados y enfermedades

¿Sabíais que además las fresas son uno de los alimentos anticelulíticos por excelencia? Gracias a su alto poder diurético, son ricos en fibra y su contenido en antioxidantes, hacen de ellos una combinación perfecta para mantener la celulitis a raya.

Los fresones están deliciosos con limón, con vinagre, con nata, con chocolate, con zumo de naranja, con cava, en batido con leche o naranja… o simplemente solos!!!

¿Y vosotros? ¿Soléis comer fresones? ¿Cómo? Estaré encantada de leer vuestros comentarios!!!

Besos desde mi blog!!!

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