En septiembre, con sus repentinos cambios de tiempo, es una buena época para empezar a prevenir los resfriados pre-otoñales.

Por eso, es importante fortalecer el organismo con una alimentación sana, para así poder enfrentarse a las enfermedades que se puedan presentar.

La alimentación puede reforzar nuestro sistema inmunológico, siempre y cuando ésta sea equilibrada. Nuestras defensas se pueden resentir tanto por un exceso de energía (como sería en el caso de la obesidad), como un déficit energético (desnutrición o bajo peso), teniendo más posibilidades de contraer enfermedades contagiosas causadas por agentes como virus o bacterias.

Pero veamos: ¿Qué es el sistema inmunológico? Se trata de un conjunto de mecanismos que protegen al organismo de infecciones causadas por virus, bacterias, hongos, parásitos, (que pueden provenir del interior o del propio organismo).  Para tener un sistema inmunológico fuerte es la mejor barrera para mantenerse libre de enfermedades, y la mejor fuente de defensas para ello, la constituyen los alimentos ricos en vitaminas clave.

Las vitaminas clave principalmente son:

VITAMINA C: Esta vitamina fortalece los capilares, ayuda en la absorción de las vitaminas A y E, hierro, calcio y algunos aminoácidos. Tiene propiedades antioxidantes y facilita la cicatrización de las heridas. Aumenta la formación de “interferón”, sustancia necesaria para reforzar la inmunidad. Es como una barrera natural contra las infecciones. Esta vitamina se obtiene a partir de los cítricos en general, kiwis, fresas, papaya, tomate, espinaca, pimientos, y escaramujo entre otros.

VITAMINA A: Esta vitamina es beneficiosa para la vista y la piel. (¿Nunca habéis escuchado la “broma” sobre el porqué los conejos no usan gafas? Pues porque toman mucha zanahoria!!!). Bromas a parte, La vitamina A mejora y aumenta las defensa inmunitaria de la piel y de las mucosas en general. Esta vitamina se obtiene de los alimentos ricos en beta caroteno  como las zanahorias, espárragos, calabaza, coriandro, borraja, entre otros. Otras fuentes de vitamina A son los lácteos en general, el huevo (la yema) y el hígado.

VITAMINAS DEL GRUPO B: Las vitaminas de este grupo  (de la B1 a la B12) son beneficiosas para el sistema nervioso. Se obtiene de los cereales integrales (avena, trigo, cebada, arroz, maíz, etc.), frutos secos, algunas verduras (espinaca, rábano, col y coliflor) y sobre todo de la levadura de cerveza.

VITAMINA E:  Es una vitamina conocida por sus propiedades antioxidantes, que aumenta la respuesta inmunológica frente a las infecciones que puedan aparecer. Existen estudios que demuestran que la administración de vitamina E aumentan su respuesta inmunológica. Las fuentes de vitamina E son los aceites en general, de oliva, girasol, soja y los frutos secos, germen de trigo, cereales enteros integrales y vegetales de hojas verdes (en menos cantidad).

Por otra parte,  la fitoterapia también puede ser adecuada para aumentar los niveles de defensas en el organismo. Pero eso, lo dejo para otro post….

¿Y vosotros? ¿Tomáis suficientes alimentos de los grupos anteriormente descritos? ¿Cuáles? ¿Cómo? Estaré encantada de leer vuestros comentarios en mi blog o en el foro de Hola.com

Besos desde mi blog!!!!

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