De la misma manera que se van imponiendo los entrenamientos más exigentes y de alta intensidad, como Crossfit, HIITT, Bodyboxing, running, trailrunning (y todo lo que conlleva como maratones, triatlones, duatlones y otras pruebas extremas), también están surgiendo cantidad de métodos que te ayudan a fortalecer cuerpo y mente para lograr un equilibrio perfecto y una eficaz barrera contra el estrés y a la vez para compensarlos excesos que podemos realizar durante los entrenamientos más duros. (Como un yin yan deportivo)

Todos (o casi todos) sabemos que vivimos en una sociedad donde nos autoexigimos demasiado, soportamos niveles de estrés que pocas veces sabemos controlar, y tenemos preocupaciones que nos hacen tensionarnos e incluso experimentar dolor.

En este contexto están surgiendo cantidad de métodos que te ayudan a fortalecer cuerpo y mente para lograr un equilibrio perfecto y una eficaz barrera contra el estrés. Algunos de ellos son altamente intensos como hemos dicho antes, (ya les dedicaré un post completo) y otros están resurgiendo (siempre han estado ahí) para compensar esas exigencias tan duras.

Algunos de ellos han surgido de los tradicionales Yoga y Pilates, otros van mucho más allá, inventados por médicos, físicos, o gente que ha dedicado su vida a comprender cómo funciona el cuerpo y ayudar a los demás a crear un cambio positivo en él. Vamos a ver algunos de ellos:

Es el caso de Yamuna, la inventora de la disciplina Yamuna Body Rolling (YBR®). Ella se dio cuenta de que las prácticas de fitness a menudo causan muchas de las lesiones que vemos en su práctica. Se basa en el principio de sostenibilidad del cuerpo, de tomar consciencia, que enseña soluciones para mantener el cuerpo sano, flexible y en movimiento a lo largo de la vida. No hay edad para practicar Yamuna. YBR®  organiza el cuerpo llevando todas las partes de nuevo a trabajar de la forma en la que deberían trabajar correctamente.

En sus sesiones aprendes cómo trabajar cada parte del cuerpo, haciendo rodar la pelota adecuada (en tamaño y firmeza) desde los glúteos hasta la pierna; desde el coxis ascendiendo hasta el cráneo; desde el abdomen hasta la parte superior del esternón; desde el esternón saliendo hacia el hombro; y así sucesivamente. La idea es aprender la técnica para poder realizarla en cualquier lugar.

Otro método de educación somática es el Método Feldenkrais, que consiste en trabajar con movimientos suaves para que el sistema nervioso reconozca cómo puede haber una mejor organización para nuestro organismo completo, incluyendo la parte emocional, de pensamiento, de percepción

 En este caso, se pretende que la persona esté atenta al gesto que está realizando, comprendiendo las sensaciones que produce, ya que la participación de nuestro cerebro es básica. Está especialmente recomendado en caso de tener dolores crónicos, artrosis, lumbalgias, osteoporosis, contracturas… Es curioso como en una clase vas re-aprendiendo los movimientos que hacías de bebé para cambiar tus hábitos posturales.

Otro método que nos permite reconstruirnos es el AeroYoga®, yoga aéreo (Ya he hablado varias veces sobre él y realmente es una disciplina muy agradable). Tiene también su parte recreativa, ya que utiliza un columpio en el que tienes que colgarte (de ahí la ingravidez). En el AeroYoga®, múltiples posturas trabajan la conciencia corporal desde la perspectiva de la suspensión y la ingravidez, utilizando el propio peso del cuerpo como una herramienta más, un valor añadido para generar y potenciar estiramiento, fuerza, elasticidad, conciencia corporal y crecimiento físico. El cuerpo en ingravidez deja de ser un peso, una carga, un sufrimiento y se convierte en un habitáculo de placer, bienestar y experimentación creativa.

Para los más tradicionales podríamos hablar del Yogilates (del que soy maestra). Tanto en el Yoga como en el Pilates, la respiración toma un papel destacado para reforzar la efectividad de los ejercicios o posturas (en el caso del yoga).

Los dos métodos tienen ciertas similitudes: ambos consideran los ejercicios mente-cuerpo y ponen énfasis en la respiración profunda y controlada. Por eso se ha desarrollado un método denominado “Yoguilates” basado en la combinación de ambas disciplinas, alternando asanas o ejercicios estáticos (de Yoga) junto a otros mucho más dinámicos (de Pilates), dando como resultado una sesión muy completa y efectiva. (Es la que suelo desarrollar durante mis sesiones semanales en Barcelona). Stay tunned 😊

Besos desde mi blog!

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