Yoga para el físico, meditación y autodiagnóstico

actualidad adelgazar bienestar Comida gimnasia salud Todos los posts vida sana yoga

En la práctica del yoga, las posturas, (también conocidas como asanas), se combinan con otros ejercicios de respiración, mudras, mantras y en niveles más avanzados, con bandhas o cerraduras de cuerpo (en yogas de energía) para que así surjan más efecto en el cuerpo, mente y alma.

Pero tampoco vamos a liarnos en este post. Lo que diferenciaría las asanas en yoga, a los ejercicios de estiramiento o en otras disciplinas «bodymind» O MINDFULNESS (tan de moda actualmente), mayormente se basaría en el efecto de las posturas en sí mismas.

Cada asana es un ejercicio, una meditación, una conexión con el flujo de energía, y hasta un instrumento de autodiagnóstico para los practicantes de yoga (o yogis).

FÍSICO:

Desde un punto de vista físico, como un ejercicio, la asana en yoga hace trabajar (tonificar, estirar o aislar) unos músculos específicos.

Favorece la función de las glándulas, órganos internos y los sistemas del cuerpo, (respiratorio, circulatorio, digestivo, nervioso, etc) así como la circulación de la sangre.

En las posturas invertidas llega más sangre al cerebro, descongestionando las venas de las piernas, descargándolas y previniendo las varices, por ejemplo.

Ayuda a estilizar la figura (¿Alguien dijo que el yoga no sirve para adelgazar?).

MEDITATIVO:

Desde un punto de vista meditativo, el yoga y sus asanas:

Crean un vínculo especial entre la mente y el cuerpo.

Pueden ayudar a desbloquear enmascaramientos emocionales estimulados por la postura (no sería la primera vez que alguien se ha puesto a llorar después de realizar algún ejercicio o clase de yoga).

Se efectúa una conexión al flujo de energía (Llegando a sentir nuestra energía interior).

Mejora la memoria, la concentración, la atención y la capacidad intelectual. (Otra manera más de entrenar la mente).

AUTODIAGNOSTICO:

Como una herramienta de autodiagnóstico, la asana en yoga puede establecer un criterio de partida para saber si algo en nuestro cuerpo (o mente) no funciona como debería, o al revés; las señales de placer o malestar y dolor indican condiciones de los músculos, glándulas, y / o emociones.

Mediante la práctica del yoga, se van pasando diversas etapas en las que se va creando un vínculo cada vez más especial entre el cuerpo, mente (y alma), mientras nos adaptamos a los efectos de las posturas del Yoga.

Al principio, uno se puede sentir incómodo (o pensar que esto es un rollo). Pero si se es constante se nota la evolución y transición hacia la levedad del ser (aunque suene metafórico) y a la satisfacción de encontrarte cada vez mejor.

Postura para niveles avanzados

Cuando las asanas comienzan a encontrar un lugar natural en nosotros mismos, es cuando de verdad podemos decir que hemos dado una nueva forma nuestro patrón consciente e inconsciente.

En el yoga, el énfasis no está en el perfeccionamiento de la postura física, sino en la experiencia y los efectos de la misma. No es mejor yogi el que tiene más flexibilidad, fuerza o equilibrio. No. Hay un lugar para todos, dentro del extenso mundo del yoga. Sin limitaciones físicas. Pensad en ello….

¿Y vosotros? ¿Habéis sucumbido a los encantos del yoga? ¿Cuál es vuestra opinión al respecto? Estaré encantada de leer vuestros comentarios!!

Besos desde mi blog!!

Share

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.