Desde hace una temporada, recibo diversa información sobre los supuestos beneficios de seguir una dieta sin gluten. No hace falta ir muy lejos para ver que en muchos supermercados cada vez más, hay estanterías dedicadas a alimentos sin gluten, como panes, pastas, galletas y otros preparados con cereales (sin gluten, claro).

Si a eso le añadimos, los artículos, libros y sitios web que profesan los beneficios de una alimentación libre de gluten, ya sea para adelgazar o bien para ganar energía y salud (eso es un decir), hace que algunas personas (sobre todo los deportistas y aquellos que quieren perder peso) se planteen si dejar de tomar gluten es una opción saludable para ellos.

Comer sin gluten es esencial para las personas que tienen una enfermedad celíaca (EC) o bien con problemas de intolerancia al gluten (IG) o alguna sensibilidad relacionada a ello (me incluyo en estos grupos). Eso no cabe duda. Ambos trastornos pueden causar calambres estomacales, diarrea, estreñimiento, hinchazón, y en el caso de la enfermedad celíaca, eliminar el gluten de su dieta previene los síntomas arriba descritos además de interferir con la mala absorción de nutrientes (Puedo yo misma dar fe de ello y de lo molesto que es). Pero ¿qué hay del resto de personas?

¿Pueden los deportistas o personas que quieren adelgazar (y que no tengan ningún problema de intolerancia ni alergia al gluten), esperar ningún beneficio de rendimiento de salud al dejar de tomar la proteína (gluten) presente en el trigo, espelta, avena, kamut, la cebada y el centeno?

A no ser que seamos deportistas de élite (ni así tampoco se justifica sus resultados, como por ejemplo pregona Djokovic en su mejora del rendimiento deportivo después de seguir una dieta sin gluten), mi opinión es que la mayoría de personas no deberían renunciar a los beneficios que nos aportan algunos cereales como los arriba indicados.

No hay ninguna evidencia científica que una alimentación sin gluten ofrezca las ventajas de rendimiento (y/o para adelgazar) a través de una dieta equilibrada que contenga gluten.  Es decir, la teoría de que la eliminación del trigo de la dieta va a aliviar la inflamación y la digestión no tiene capacidad para la mayoría. Aunque siempre hay un pero…. Pero el trigo es un cereal que se merece un post a parte. No es lo mismo tomar trigo ecológico de cultivo controlado y certificado, que tomar trigo transgénico o genéticamente modificado (normalmente para abaratar los costes de producción). Este último puede producir problemas de digestión o hasta en la piel.

Por supuesto, reemplazar alimentos procesados que contengan gluten (panes y pastas industriales, bollería, etc..) a favor de alimentos más nutritivos como frutas, verduras, frutos secos y legumbres, es más saludable.

Optar por granos enteros libres de gluten (no confundir con integrales, ya que no siempre significa lo mismo, pero eso lo dejo para otro post), como por ejemplo alforfón, amaranto, arroz, teff y quinoa, son otra opción saludable (sin gluten) y llenas de nutrientes, fibra, proteínas, vitaminas y minerales. ¿Alguien da más por menos?

Una dieta sin gluten mal planificada puede ser contraproducente para la salud, ya que puede inducir a un consumo inadecuado de carbohidratos complejos, vitaminas y minerales de primera necesidad en una dieta saludable. ¿Vale la pena jugársela?

Algunas personas asocian” libre de gluten” con “saludable”, pero esto puede inducirles al error de comer una gran cantidad de hidratos de carbono refinados “sin gluten” pero con grasas añadidas (mirad bien los ingredientes de los productos que vayáis a comprar), lo que les llevaría al aumento de peso. Totalmente al contrario de su objetivo principal.

Por eso, antes de tomar la decisión de eliminar totalmente el gluten de la dieta, es conveniente ponerse en manos de un médico para que efectúe las pruebas pertinentes (en sangre) para averiguar si el gluten es perjudicial para su salud. Entre las pruebas más eficaces, suele estar la de la transglutaminasa tisular IgA y/o IgG. Otras pruebas como los tests de intolerancia (tan de moda actualmente) pueden determinar algún tipo de problema de tolerancia transitorio (pero no determinante) que puede desaparecer en algunos meses. Por lo que es importante no confundir estos términos, ni la funcionalidad y validez de las diferentes pruebas o tests en sangre.

El tema en sí es largo y puede dar para mucho, pero eso, en otro post…. Y ¡ojo! porque muchos de los alimentos PROCESADOS SIN GLUTEN en super mercados están llenos de otros ingredientes NADA SALUDABLES….  Pero eso, para otro post.

¿Y vosotros? ¿Habíais oído hablar de los beneficios de la dieta sin gluten? ¿Os habéis realizado algún tipo de test de intolerancia a los alimentos? Estaré encantada de leer vuestros comentarios…

Besos desde mi blog!!!

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