La articulación de la rodilla es la más grande y compleja del cuerpo debido a la cantidad de estructuras internas que la componen: huesos, cartílagos, ligamentos y líquidos. Su función principal es dar estabilidad y movilidad (flexión-extensión) a la pierna. Y queramos o no, es una de las partes del cuerpo más propensa a lesionarse o a tener algún tipo de dolor o problema relacionado con la fascia.
Además de las articulaciones, la rodilla se mueve gracias a los músculos  y tendones de las piernas. Las rodillas permiten que las piernas puedan doblarse y enderezarse, por lo que si alguno de sus componentes se lastiman, además de causar dolor, se pueden tener problemas para andar, correr, subir escaleras, agacharse o hacer cualquier movimiento que implique la movilidad de la pierna y estabilidad del cuerpo.
Algunas de los problemas de las rodillas, como los causados por un accidente, ya sea una lesión, golpe o caída no se pueden prevenir a no ser que se lleven protecciones especiales en las rodillas. (¡Ojo! a los patinadores, esquiadores y jugadores con riesgo de caída).  Sin embargo, muchos problemas de las rodillas pueden prevenirse si se toman algunas precauciones:

1- Antes de empezar el entrenamiento físico se deben realizar ejercicios de calentamiento Aquí podríamos entrar en si podrían ejercicios dinámicos o estáticos (lo dejamos para otro post).  Entre ellos deberían incluirse unos ejercicios de estiramiento que impliquen a los músculos del frente y parte posterior de las piernas, pero siempre con la precaución de NO forzar la articulación. Nuestro objetivo es comenzar a movilizar, nunca forzar ni abusar del rango de movimiento/ flexibilidad que cada uno tenga.

Más adelante, se pueden ir aumentar poco a poco y gradualmente la fuerza o duración de los entrenamientos físicos.

2.- Se deben evitar los cambios rápidos y movimientos bruscos en la intensidad de los ejercicios. (Pensad que la articulación de la rodilla es muy sensible y cualquier movimiento mal ejecutado puede lastimarla).Para proteger la rodilla, es necesaria la  fuerza del músculo cuádriceps, en la cara delantera del muslo, los isquiotibiales, en la cara posterior y los gemelos, en la parte inferior y posterior de la pierna.

Para ello es necesario fortalecer los músculos de las piernas haciendo ejercicios de forma continuada, tales como caminar, subir las escaleras o usar la bicicleta estática, o la elíptica entre otros.

3- Mantener un peso saludable mediante una alimentación saludable. El exceso de peso aumenta la presión en las rodillas.  En vuestra dieta diaria no deben faltar productos de calidad, (fruta, verdura, legumbres, lácteos, pescado, cereales integrales, semillas y aceite de oliva virgen extra).

4- Se pueden tomar suplementos a base de colágeno o ácido hialurónico con magnesio y/o vitamina C. Además de ayudar a la salud articular, todos ellos contribuyen a fortalecer uñas y cabello y a embellecer la piel.

5- Por último, si tenéis un dolor en la rodilla que no cesa después de tomar algún antiinflamatorio (tipo paracetamol o ibuprofeno), debéis acudir al médico para que valore y diagnostique el daño sufrido en la rodilla.

¿Y vosotros? ¿Habéis tenido algún problema con vuestras rodillas? ¿Caída? ¿Dolor? ¿Hacéis ejercicio regularmente? ¿Protegéis vuestras rodillas de los movimientos bruscos que pueden afectarle? Estaré encantada de leer vuestros comentarios!!!

Besos desde mi blog!!!

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