La rosácea es una enfermedad crónica de la piel, inflamatoria e incurable que se calcula que puede afectar hasta a un 10% de la población en alguna de sus variantes. Hay diferentes tipos de rosácea y no todas son igual de virulentas, algunas son simples rojeces que aparecen en determinados momentos, mientras que en otros casos se pueden dar auténticas deformaciones, como ocurre con aquellas personas, principalmente hombres, a quienes les afecta a la nariz haciendo que esta adquiera forma bulbosa.

La rosácea puede afectar a diferentes puntos de la piel, pero lo más habitual es verla en las mejillas, frente, mentón y nariz. Es más frecuente entre las mujeres de piel blanca, pero cuando ataca a los hombres, normalmente lo hace de manera mucho más intensa.

Tipos de rosácea

Básicamente, podemos decir que existen cuatro tipos de rosácea:

  • El primer tipo es el más suave y consiste en un ligero enrojecimiento con algo de picor en la piel afectada.
  • El segundo tipo sería el que se acompaña de granos que pueden llegar a supurar, siendo muy similar al acné.
  • El tercer tipo implica cambios en la piel, que se engrosa debido al problema. En este caso los brotes continuos y la piel raramente recupera su aspecto.
  • El cuarto tipo hace referencia a una rosácea que ataca a los ojos, haciendo que estos escuezan y que haya la sensación continuada de que hay arenillas en el interior.

Existen algunos subtipos de rosácea, pero estos cuatro grupos son los que engloban en grueso de los casos de esta enfermedad dermatológica.

¿Por qué sale la rosácea?

Realmente, no sabemos por qué sale la rosácea aunque, por suerte, ya se empiezan a conocer factores que influyen en la aparición de los brotes:

  • Alimentación y rosácea: La comida y la bebida pueden influir en la aparición de un brote de la enfermedad. Hay que evitar las comidas picantes, las salsas muy saladas como la de soja, las vísceras, el chocolate, el queso, las comidas y bebidas muy calientes y especiadas y el alcohol. Ciertos medicamentos, así como las drogas ilegales también pueden causar un brote.
  • Ejercicio y rosácea: El ejercicio también puede hacer aparecer la rosácea, por eso se recomienda evitar la actividad extrema.
  • Temperatura y rosácea: Los cambios de temperatura son muy malos para este problema de la piel. Salir de un lugar en el que hace calor a uno con frío o viceversa, puede hacer que la piel se altere y se enrojezca.
  • Emociones y rosácea: El estrés y el nerviosismo son factores que, claramente, predisponen a un brote de rosácea. Por eso, se recomienda que quienes padezcan la enfermedad realicen actividades relajantes como la meditación, el yoga o el taichí para mantener sus emociones más equilibradas.

Por ahora, no podemos conocer los orígenes de la enfermedad y tampoco sabemos cómo curarla definitivamente pero, por suerte, podemos espaciar la aparición de los brotes y borrar o al menos atenuar sus efectos en la piel.

Rutina diaria para ayudar a combatir la rosácea

El tratamiento rosácea puede combinar la medicación que haya dado el dermatólogo con los cuidados en casa. Existen ciertas rutinas que pueden ayudar a aliviar la piel con este problema y disminuir las rojeces y que no son incompatibles con los medicamentos.

Cuando se padece de rosácea es muy importante realizarse limpiezas de piel frecuentes. No se deben de dejar los cosméticos sobre la piel más tiempo del necesario, por lo que al llegar a casa siempre se debe de limpiar la piel de la manera que el dermatólogo haya indicado.

Estos son algunos remedios naturales caseros que pueden ayudar a aliviar el picor y la inflamación cuando ha surgido un brote. En cualquier caso, advertimos que siempre se deben de seguir los consejos del médico y que estos tratamientos son tan solo complementarios.

  • Mascarilla de avena: Desde siempre, se sabe que la avena aporta suavidad a la piel y ayuda a desinflamarla aliviando el picor. Por eso, hacer una papilla de avena y aplicarla en las zonas afectadas dejando que actúe durante al menos veinte minutos, puede ser una buena solución para tratar la piel. Recuerda que las temperaturas frías o calientes no son buenas, así que siempre aplica la mascarilla a temperatura ambiente.
  • Manzanilla: La infusión de manzanilla, siempre a temperatura ambiente, es un buen tónico natural para limpiar la piel. La manzanilla alivia el picor y descongestiona la piel.
  • Pepino: Si necesitas alivio inmediato, sobre todo cuando la rosácea afecta a tus ojos, aplica en la zona a tratar una rodaja de pepino y deja que actúe durante quince o veinte minutos. Pon música relajante y túmbate en el sofá o en cama mientras actúa. Además de descongestionar te servirá de momento de relax.

Además de los remedios naturales y de los medicamentos, también hay soluciones médico estéticas para tratar la piel afectada por la rosácea y atenuar sus marcas. Clínicas como la de Amparo Rodríguez dermatólogo en Barcelona, ofrecen tratamiento avanzado y personalizado para las personas afectadas por este problema.

¿Y vosotros? ¿Habéis sufrido alguna vez rosácea? ¿Habéis acudido al médico? Estaré encantada de leer vuestros comentarios!

Besos desde mi blog!

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