Además de anti inflamatorio, menos popularizadas todavía, el jengibre es una raíz conocida por sus propiedades digestivas, con una capacidad tónica en el aparato digestivo, favoreciendo la motilidad gastrointestinal.

Esto se traduce en una acción antiemética (contra el vómito) más eficaz que la de la mayoría de los medicamentos “clásicos” para evitar las náuseas, por lo que se recomienda para prevenir los mareos por transporte, así como los producidos por el movimiento del mar y también en las náuseas y vómitos de las embarazadas (no sin antes consultar a vuestro ginecólogo).

Esta raíz milenaria ayuda a limpiar el organismo, (efecto detox), ¡mitigar el dolor articular (! atenciones deportistas!), tiene un efecto anti inflamatorio en el organismo, mejora la circulación y ayuda a eliminar los líquidos retenidos en el organismo.

Muchos de vosotros me habéis preguntado cómo se debe tomar el jengibre a nivel terapéutico.  Lo podréis encontrar fresco (su raíz), y rallarlo justo en el momento de tomarlo (media cucharadita tal cual mezclado con un poco de miel o bien en infusión), o bien en polvo, o en cápsulas, tabletas, etcétera.

En todos los casos debe tomarse media hora antes de las comidas, y en cuanto a su dosificación, debéis consultar a un especialista de la salud o en la tienda donde vayáis a comprarlo, ya que cada marca puede tener unas concentraciones diferentes de producto.

También se puede encontrar en esencia, en cuyo caso, habitualmente suele tomarse de una a tres gotas antes de las comidas.  Y por último, puede encontrarse en extracto fluido, en el que se utilizarán como máximo diez gotas, media hora antes de las comidas.

Todas estas dosificaciones son orientadoras, por lo que es conveniente que preguntéis a un profesional de la salud o en la tienda en la que adquiráis el jengibre, sea del tipo que sea.

Una de mis infusiones favoritas es la infusión de jengibre natural con limón o naranja. (Me gusta de las dos maneras). Su preparación es muy fácil:

Ingredientes para dos personas:

** Una cucharada colmada de raíz de jengibre fresco recién rallado

** Medio limón o naranja cortada a trocitos con piel incluida

** Un poco de sirope de arce moreno o azúcar de coco

Preparación:

Poned a hervir medio litro de agua. Cuando entre en ebullición añadid el jengibre y el limón (o naranja) y dejad hervir tapado a fuego lento durante diez minutos.

Retirad del fuego, colad la infusión y añadid un poco de sirope de arce moreno (o miel) al gusto.

De esta manera habréis conseguido una bebida reconfortante, saludable y amiga de vuestras digestiones y estómago.

¿Y vosotros? ¿Os gusta el jengibre? ¿Cómo soléis tomarlo? Estaré encantada de leer vuestros comentarios!!!!

Besos desde mi blog!!!

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