Con la llegada de diciembre, las comilonas están a la vuelta de la esquina (si no habéis comenzado ya…). Ahora no es precisamente una buena época para comenzar una dieta para adelgazar, aunque si tomáis una serie de medidas, quizá le ganáis la batalla a la báscula y no ganaréis peso. Pero, ¿Cómo?

Primero de todo y más lógico: NO COMIENDO. Bueno, no comiendo ni dulces, ni grasas ni excesos ni alcohol… Pero eso es algo complicado. ¿no?

No quiero con ello incitaros a dejar de comer radicalmente, (no se trata de eso, ni mucho menos), pero si que es cierto que hay algunas veces en que una ayudita para “engañar” el estómago, puede ser un privilegio. (y a la vez, si nos sentimos llenos, comemos menos).

Para ello, hay algunos productos ricos en fibra, que tomados unas horas antes de las comidas, se hinchan en el tracto digestivo dando la sensación de saciedad que retrasa la aparición del hambre, evitando así “picotear” a deshoras.

Entre los más destacados, por sus virtudes nutritivas y saciantes, están las algas (todas sus variedades): al contener muchos mucílagos, que se hidratan al contacto con el agua, aumentan considerablemente de volumen y ayudan a producir sensación de saciedad. Se pueden emplear en ensaladas, guisados, sopas, cremas o como parte de los smothies o batidos de frutas o verduras. Con un puñadito es suficiente.

A parte de las algas, hay otras fibras solubles que favorecen la pérdida de peso, ya que al absorber agua, forman una sustancia gelatinosa que en el estómago da sensación de saciedad.

Además, enlentecen la absorción de los hidratos de carbono con lo que la sensación de saciedad se prolonga y refuerza.

Las fibras solubles también contribuyen a la pérdida de peso al arrastrar parte de la grasa aportada con la dieta, con lo que las calorías que se absorben son inferiores.  Por otra parte, pueden ser muy útiles en el período de mantenimiento para evitar el efecto “rebote” y ayudar a limpiar el intestino (con su consiguiente efecto DETOX).

Algunas de las más utilizadas y eficaces son: glucomanano (o konjac) guar, chitosán, y algunas fibras de frutas como la pectina (no es una de mis favoritas, todo hay que decirlo).

Todas ellas deben tomarse con abundante líquido (es imprescindible beber mucha agua) y alternar su uso durante el período de la dieta para equilibrar la flora intestinal que la usa como alimento. Pero ¡ojo! antes de tomar cualquier complemento para perder peso es conveniente consultar con un profesional de la salud.

¿Y vosotros? ¿Creéis que vais a ganar peso durante las fiestas Navideñas? ¿Estáis pensando en poneros a “dieta”? ¿Cómo saciáis el hambre? ¿Tenéis la necesidad de picotear algo dulce entre horas? ¿O no tenéis este problema? Estaré encantada de leer vuestros comentarios!!!

Besos desde mi blog!!!

 

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