Tristeza, tono vital bajo, cansancio, apatía, falta de memoria, dolor de cabeza, trastornos del sueño y alteraciones del apetito. ¿Os sentís identificados con alguno (o casi todos) de estos síntomas? Quizá es debido a la astenia primaveral….

Este trastorno leve y pasajero se caracteriza por una sensación de fatiga y debilidad que suele aparecer con la llegada del buen tiempo.

Lo de buen tiempo es un decir, ya que en la primavera el clima suele estar alterado e inestable, (de un día a otro se puede pasar del frío al calor y viceversa), facilitando que algunas personas (sobretodo las más sensibles) también puedan sufrir altibajos en esta época.

¿Y qué se puede hacer para evitarlo? En vuestra dieta diara no deben faltar verduras, frutas, cereales integrales, semillas y legumbres. Elegid siempre que sea posible, alimentos frescos, ecológicos y de proximidad. Pero eso no es todo:

Laura Parada, nutricionista de Slow Life House nos pasa la lista de la compra definitiva para esquivar el bajón primaveral.  Vamos a ver cada uno de los ingredientes con detalle:

AVENA.

Por su riqueza en fibra y en proteínas vegetales, que son absorbidos lentamente por el organismo, estabiliza los niveles de glucosa en sangre y nos aporta energía de manera constante evitando los bajones de energía.

KEFIR.

Los alimentos probióticos aportan bacterias beneficiosas que regulan la flora intestinal. Está comprobado que una flora intestinal desequilibrada contribuye a la depresión.

 

POLEN.

Tiene un alto contenido en vitaminas y minerales. Refuerza nuestro sistema inmune para que nos sintamos con más fuerza y energía.

KIWI.

Aporta grandes cantidades de vitamina C (cinco veces más que una naranja) que estimula el sistema inmune. También equilibra los electrolitos del cuerpo.

 

 

PLÁTANO.

Contiene triptófano, un aminoácido clave para la creación de serotonina (la hormona de la felicidad).

NUECES.

También contienen triptófano. Consumirlas de forma regular ayuda al cerebro a producir más serotonina.

PESCADO AZUL.

Se ha comprobado que la gente que sigue dietas altas en ácidos grasos esenciales como el Omega3, tiene niveles más bajos de depresión. Come salmón, atún, trucha, arenques, sardinas…

ESPINACAS.

Ricas en ácido fólico, un nutriente esencial para dotar al organismo de energía y vitalidad.

CAFÉ.

En dosis bajas o moderadas, la cafeína tiene efectos psicoestimulantes e incrementa el nivel de actividad. Además, intensifica las sensaciones de bienestar y energía.

 

MARISCO

Los niveles bajos de vitamina B12 pueden ser un factor de riesgo para la depresión y su deficiencia produce fatiga, falta de aliento y pérdida de concentración. Hazte con las dosis diarias necesarias de esta vitamina comiendo marisco.

CARNE DE AVE.

Rica en vitamina B12 (como el marisco), evita la fatiga y nos aporta uno dosis extra de energía.

MACA.

Con sus elevadas dosis de aminoácios y minerales (cobre, magnesio, hierro, fósforo) lucha contra la fatiga y la astenia, aumenta los niveles de serotonina en el cuerpo y alivia la depresión leve.

¿Y vosotros? ¿Notáis un cambio en vuestro humor, apetito o estáis más cansados y apáticos durante la primavera? Estaré encantada de leer vuestros comentarios!

Besos desde mi blog!

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