La vitamina B5 todavía una de las grandes desconocidas dentro de las recomendaciones en alimentación. Quizá os suena más si os hablo del ácido pantoténico. ¿Es así? ¿O tampoco?

La palabra “pantoténico” proveniente del griego que significa “en todas partes”, (lo que supongo que os hace intuir que la vitamina B-5 está presente en todos los tejidos vegetales y animales), siendo necesario para la asimilación de carbohidratos, proteínas y grasas indispensables para la vida celular.

Así mismo, se considera que esta vitamina es uno de los principales nutrientes anti estrés. Es especialmente vital para la producción de las hormonas reguladoras del estrés en las glándulas suprarrenales, por lo que se suele recomendar aumentar su ingesta en tratamientos contra la ansiedad y/o estados nerviosos. Es más, se la conoce como la “vitamina anti-estrés”.

Algunos de los síntomas de deficiencia del ácido pantoténico son la fatiga, apatía, malhumor, alteraciones del sueño, náuseas y malestar abdominal.

El ácido pantoténico también es una vitamina muy utilizada para la salud de cabello, uñas y piel y de las defensas en general. También se le atribuyen propiedades curativas al acné.

Algunas de las mejores fuentes alimentarias de vitamina B5 son (por 100 gr.):

Levadura de cerveza. 12 mg.

Cacahuetes 2,8 mg.

Harina de soja 2 mg.

Guisantes 2 mg.

Queso azul 1,8 mg.

Soja 1,7 mg.

Huevos 1,6 mg.

Harina de trigo 1,4 mg.

Lentejas 1,4 mg.

La cantidad diaria recomendada de ácido pantoténico es de 5 a 7 mg. al día, cantidad que se puede conseguir fácilmente mediante una alimentación variada y equilibrada (e incluyendo un par de cucharaditas de levadura de cerveza al día) pero en su uso terapéutico, y bajo la prescripción de un especialista se pueden llegar a consumir dosis de 200 mg. al día. (Pero cuidado, no os estoy invitando a ello, sin la supervisión de un profesional de la salud).

La ingesta de cualquier vitamina B individual como suplemento, se debe acompañar de un complejo de vitamina del grupo B general, al menos en baja dosis, para evitar posibles desequilibrios, por lo que es aconsejable que no toméis altas cantidades de esta vitamina a la ligera, sin haber antes consultado con un médico o especialista en salud.

¿Y vosotros? ¿Habíais oído hablar del ácido pantoténico? ¿Y de la vitamina B5? ¿Y de sus propiedades anti estrés? ¿Además de sus beneficios para prevenir la caída del cabello? Estaré encantada de leer vuestros comentarios!!!

Besos desde mi blog!!!