Con la llegada del frío, vuelven a apetecer las infusiones calentitas y reconfortantes. Mi propuesta para hoy es una infusión de jengibre con limón y miel.

Esta infusión tiene un sabor muy agradable y peculiar por el aroma característico del jengibre, el ácido del limón y el sabor dulce de la miel.

Además de ser muy reconfortante, es una buena opción para alternar con otros tés u otras infusiones y un excelente comodín para facilitar las digestiones y proteger el hígado.

El jengibre en fitoterapia es utilizado como tónico aromático, protector del hígado y para facilitar la secreción de la bilis. Previene la aparición de úlceras gástricas y actúa sobre la motilidad gastrointestinal.

El limón además de su alto aporte en vitamina C y gracias a sus componentes “fitoquímicos” es un excelente antioxidante y depurativo. Ayuda a fluidificar la sangre y a aumentar el número de glóbulos blancos, los cuales combaten y previenen infecciones, siendo un remedio natural para el sistema inmunológico.

Para preparar esta infusión, las cantidades de ingredientes por persona y taza son:

1 cucharadita de raíz de jengibre fresca pelada y machacada o rallada

1 rodaja de limón

1/2 cucharadita de miel

Preparación

Se pone agua a hervir (calculando 300 cc por persona).

Cuando llegue al punto de ebullición se vierte el jengibre y el limón.

Se deja en infusión tapado unos cinco minutos más.

Se cuela y se añade la miel. Y ya estará la infusión lista para tomar!!!

¿Y vosotros?¿Os gusta el jengibre? ¿Os animáis a preparar esta infusión? Estaré encantada de leer vuestros comentarios!!!

Besos desde mi blog!!!

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