Además de la imparable fiebre del running, los entrenamientos interválicos de alta intensidad o HIIT (High Intensity Interval Training) están comenzado a ser una de las ofertas destacadas en las salas de fitness más punteras y novedosas. ¿Os apetece saber por qué?

Los entrenamientos interválicos de alta intensidad o HIIT consisten en sesiones más cortas (normalmente de 30 minutos de duración, a diferencia de una hora o cincuenta minutos, como suele ser habitual) en donde la intensidad del entrenamiento se aumenta considerablemente para dar cabida a un mayor provecho de la clase, en un período de tiempo más corto.

De esta manera, se aumentan y mejora el ritmo cardíaco y la capacidad pulmonar, en un tiempo más limitado, (en tan solo media hora), siendo perfecto para las personas que disponen de un horario muy limitado para ir al gimnasio. Pero eso no es todo:

El entrenamiento suele consistir en un trabajo intenso, (normalmente en series cortas repetitivas) sin o con algún complemento (pelota, pesas, etcétera), con la finalidad de no sólo trabajar niveles óptimos de entrenamiento cardiovascular, (según la condición física de cada persona), sino también para trabajar la flexibilidad, el equilibrio, la fuerza base y tonificación del cuerpo.

El resultado, es similar al que se consigue mediante un entrenamiento funcional, es decir, después de un tiempo de realizar este tipo de ejercicios, el cuerpo está más adaptado a realizar las tareas cotidianas sin cansarse y sin el inconveniente de lesiones o abandono por aburrimiento. Este tipo de entrenamiento puede ser un complemento perfecto para corredores que quieren mejorar marca en carrera o bien para personas que no tienen tiempo de ir al gimnasio, pero quieren estar “en forma”.

Siguiendo esta línea HIIP, otra de las tendencias que cada vez impera más en los gimnasios en Estados Unidos y algunas ciudades europeas, (aunque en España todavía no ha llegado este “boom”), son los entrenamientos personales en grupo, ideal para aquellos que buscan un entrenamiento personalizado pero que no pueden pagar el costo de un entrenador personal.

Realizando un entrenamiento personal en grupo, además de reducir el coste de la sesión, se puede obtener el servicio y las ventajas, asesoramiento, orientación que supone el trabajo con entrenador personal y la motivación del trabajo en grupo.

El trabajo conjunto con uno, dos o tres amigos de ideas afines, y de un nivel de condición física similar permite recibir una sesión mucho más a medida y provechosa que cualquier otra sesión normal en una sala de un gimnasio en donde hay diez, quince, veinte o hasta veinticinco personas por monitor.

¿Qué os parece este tipo de entrenamiento exprés para estar en forma? ¿Y practicar ejercicio con un entrenador personal en grupo? Estaré encantada de leer vuestros comentarios!!!

Besos desde mi blog!!!

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