Unos pies bonitos y cuidados (tanto mujeres como hombres) pueden ser una de las partes más sensuales del cuerpo. Pero no siempre se puede presumir de tener unos pies sin problemas.

Un calzado mal adecuado, la falta de hidratación o de higiene pueden provocar la aparición de ampollas, durezas, callosidades o heridas que impiden caminar de manera adecuada. Por no hablar de males mayores como hongos o papiloma plantar.

Y más, en verano los pies son una de las partes del cuerpo más expuestas a distintos tipos de problemas. Para evitarlos, el Consejo General de Colegios Oficiales de Podólogos recomienda:

Lavar a diario los pies con un jabón neutro y secárselos bien. (Teniendo especial cuidado de secar bien entre medio de los dedos)-

Aplicar crema hidratante diaria en los talones y en el dorso. (Y aprovechar el momento para hacerse un masaje en los pies, incluyendo uñas y cutículas).

Utilizar protección solar en los pies, (Sí, la piel de los pies también puede quemarse)

No cortar las durezas o callosidades, (y mucho menos hacerlo con una tijera que no sea adecuada para cortar uñas)

Usar calcetines de algodón o de hilo para favorecer la transpiración, (nada de tejidos sintéticos)

Utilizar un calzado de verano adecuado que no lesione la piel, (Evitando los tacones superiores a 5 cm ya que estos provocan la tan conocida deformidad crónica en los huesos del pie llamada Hallux Abductus Valgus (HAV) o juanete del que ya hablaremos más abajo).

Extremar las precauciones en lugares públicos para evitar el contagio de hongos, virus y bacterias. (Utilizar zapatillas de goma, chancletas o similar).

Pero eso no es todo:

Se calcula que entre el 39% y el 80% de las mujeres usan de manera cotidiana tacón alto (más de 5 cm). También se estima que el juanete afecta a casi un 60% de las mujeres mayores de 50 años, aunque también afecta a mujeres jóvenes. Los juanetes son causa frecuente de dolor en el pie y provocan alteraciones en la pisada que pueden conllevar otro tipo de problemas secundarios, afectando incluso a la columna lumbar.

La parte delantera del pie soporta el 57% del peso corporal con tacones de 4 cm., un porcentaje que se eleva al 75% cuando la altura de los mismos se incrementa en 2 cm. Esta variación de porcentajes de carga en detrimento del ante pié, también es la causa de las sobrecargas en los metatarsos y la aparición de hiperqueratosis (durezas) en la zona central, tan dolorosas como incapacitantes en muchos casos.

Esa presión tiene consecuencias en la columna, ya que, como demuestra un estudio publicado en la revista Spine  se adelanta el eje corporal y se aumenta la curvatura lumbar. También perjudica las rodillas y en la circulación y está asociado a un mayor riesgo de caídas.

El calzado con punta estrecha es otra causa de aparición de esta deformidad, ya que disminuye notablemente el espacio para albergar los dedos, y por tanto los hace sufrir, ya que durante el ciclo de la marcha (al andar), hay una fase (la de despegue de talón), en la que el pie impacta contra la puntera del zapato en el que está metido, obligando al dedo gordo a desviarse también en la mayoría de los casos.

Una vez que la deformidad ósea se ha instaurado en el pie, las técnicas paliativas son tan sólo de mejora del dolor, pero la desviación ósea y la pérdida de movilidad, son irrecuperables, por lo que es mucho mejor prevenir que curar. Cuando el proceso continúa, es necesario recurrir al quirófano para el tratamiento de dicha patología, debido a la artrosis y la incapacidad funcional. Por eso, aunque la cirugía del pie ha mejorado muchísimo, siempre es recomendable no llegar a este punto.

O sea que tomad buena nota e intentad no pasaros con los tacones demasiado altos. Y mucho menos si tenéis que estar de pie o andando todo el día con ellos. Intentad elegir un calzado cómodo, que no sea demasiado ajustado y que tenga como mucho, unos cuatro centímetros de tacón. En todo caso, siempre podéis llevar unas bailarinas de emergencia en el bolso para ir combinando el calzado.

¿Y vosotras? ¿Soléis usar tacones habitualmente? ¿Habéis sufrido o tenéis juanetes en los pies? ¿Habéis sufrido alguna vez una infección en los pies en verano? ¿Tomáis medidas precautorias ante los posibles riesgos que se dan en las zonas de baño y húmedas públicas? Estaré encantada de leer vuestros comentarios!!!

Besos desde mi blog!!!

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