El zinc, un gran desconocido para algunos, es un oligoelemento esencial para la salud. Para que os situéis, aproximadamente, el cuerpo humano contiene alrededor de 40 mg de zinc por kilo, (cantidad nada despreciable), e interviene en el metabolismo de proteínas y ácidos nucleicos, estimula la actividad de aproximadamente 100 enzimas, colabora en el buen funcionamiento del sistema inmunitario, es necesario para la cicatrización de las heridas (el zinc es el encargado de controlar las enzimas que actúan y renuevan las células de nuestro cuerpo), interviene en las percepciones del gusto, olfato y hasta en la síntesis del ADN.

¿Y qué significa ello? Pues que su ingesta diaria a través de nutrientes es necesaria para ayudar a mantenernos en forma y saludables. El zinc se encuentra concentrado en los músculos, huesos, piel, uñas, riñones, hígado, páncreas, ojos y próstata.

Para el buen funcionamiento de todos ellos (así como de las funciones que realizan) es necesario que nuestra dieta diaria contenga aproximadamente unos 15-25 mg de zinc al día.

Este mineral esencial contribuye al:

  • Mantenimiento en condiciones normales de la visión, los huesos, la piel, el cabello y las uñas. (Tomad nota los que tengáis problemas de caída de pelo o unas quebradizas).
  • Equilibrio ácido-base normal y metabolismo normal de los hidratos de carbono. (En este apartado podríamos comentar los beneficios de la dieta alcalina y sus beneficios para el organismo. Pero lo dejo para otro post).
  • Funcionamiento normal cognitivo y de la síntesis del ADN. (Imprescindible para evitar el daño oxidativo, es decir evitar el envejecimiento de las células).
  • En el proceso normal de la fertilidad y la reproducción (Niveles bajos de zinc pueden causar problemas para una correcta fecundación, sobre todo en los hombres).
  • Metabolismo normal de proteínas, grasas y vitamina A.
  • Funcionamiento normal del sistema inmunitario. Colaborando en la protección de las células contra el daño oxidativo y el proceso que conlleva.
  • Ayuda a la cicatrización de las heridas.
  •  Desempeña un papel importante en el crecimiento y desarrollo del cerebro, por lo que es básico en niños, adultos y ancianos.

Por el contrario, una dieta pobre en zinc y su carencia puede ocasionar una serie de problemas en el organismo, como, por ejemplo:

Pérdida y/o debilidad del cabello, pudiendo además perder parte de su pigmento natural.

Aparición de estrías en la piel, destacando las zonas de caderas, los muslos, el abdomen, los senos y los hombros.

Manchas blancas en las uñas, así como debilidad de las mismas

Cansancio y fatiga, pérdida de apetito, atonía.

Infertilidad y disfunciones sobre todo en los órganos reproductores (sobre todo en los masculinos).

¿Y cómo podemos estar seguros de que nuestra aportación de zinc a la dieta diaria es la adecuada? Estos son algunos de los alimentos más ricos en zinc:

 

Semillas en general, destacando las de calabaza, sésamo, chía, lino.

 

Frutos secos: Almendras, pistachos, cacahuetes.

 

Germen de trigo

 

Legumbres: Lentejas, garbanzos y soja.

 

Yema de huevo.

 

Cacao y chocolate negro con +80% cacao puro.

Disfrutar del placer de una porción pequeña de chocolate (cuánto más negro y rico en cacao puro y orgánico, mejor). El cacao ayuda a mantener unos buenos niveles de zinc (tomando unos 25 mg. al día). Este mineral fortalece el sistema inmune y reduce la inflamación y es un buen antioxidante. (Pero, !ojo! los bombones o sucedáneos de chocolate no estarían incluidos en la lista de alimentos beneficiosos. Muchos de ellos, suelen contener mucha grasa vegetal hidrogenada (aceite de palma por ejemplo) pero poco cacao puro. O sea que mirad bien los ingredientes en el etiquetados

¿Y vosotros? ¿Conocíais los beneficios del zinc en la dieta? ¿Tomáis alimentos ricos en este mineral esencial? Estaré encantada de leer vuestros comentarios!

Besos desde mi blog!

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