Sobrecarga de toxinas y metales pesados acumulados en el cuerpo son a menudo la causa del mal funcionamiento de ciertos órganos como el hígado, los riñones y los intestinos, pudiendo causar algunos de los problemas como: piel opaca, retención de líquidos, alergias, intolerancias, gases, estreñimiento, cansancio, fatiga, por nombrar solo una pequeña muestra.

Si el hígado, los riñones y los intestinos no pueden realizar su función de eliminación y desintoxicación, es fácil llegar a ser alérgico o intolerante a ciertos alimentos, el polen, el polvo, pelo de mascotas u otras sustancias. Se descubrió que las personas están constantemente estresadas también son más propensos a las alergias.

Cuando ya no son capaces de eliminar los residuos acumulados de forma natural en el cuerpo, el cuerpo trata de utilizar para este propósito el respiratoria y / o la piel.

Además de la medicina tradicional, se ha comprobado que el silicio orgánico puede contribuir a disminuir y prevenir los síntomas en estos casos.

El silicio forma parte de los oligoelementos, (minerales que se necesitan se pequeñas cantidades en el cuerpo humano), y se encuentra en todos los órganos y estructuras en que existen tejidos conjuntivos o fascia, (entre los que cabe destacar: en los huesos, en la piel, en el cabello y uñas, así como en los vasos sanguíneos).

El silicio orgánico desempeña diversas funciones en el organismo. Veamos:

Interviene en el crecimiento de los huesos y en la formación de los cartílagos.

Fortalece los dientes, las  uñas y el cabello. (Pronto escribiré un post sobre la caída estacional del cabello)

Contribuye a recuperar la elasticidad de la piel gracias a su función favorecedora de la síntesis de colágeno.

Ayuda en muchas enfermedades cardiovasculares ya que mantiene elásticas las paredes de las arterias.

Puede retardar y contrarrestar los procesos de arteriosclerosis.

La cantidad recomendada de silicio diaria quedará cubierta mediante una alimentación variada y equilibrada en la que se incluyan hortalizas, frutas, cereales integrales y legumbres, (todos ellos ricos en silicio orgánico), por lo que no será necesaria una suplementación adicional a no ser que el médico o profesional de la salud lo recomiende por algún motivo específico (dolor articular, osteoporosis, caída de cabello, uñas frágiles, remineralización, etcétera).

Algunos alimentos ricos en silicio orgánico son: los cereales integrales (avena, arroz, cebada, mijo, etcétera) las patatas, la remolacha, la alfalfa, la soja, las legumbres y las algas.

Pero una alimentación rica  en azúcares refinados (azúcar blanco, bollería industrial, etcétera), alimentos envasados y hasta consumir una gran cantidad de productos animales (ojo con las dietas hiperproteicas) puede resentir el balance de silicio en el organismo, por lo que es aconsejable evitar estos últimos.

El silicio a nivel externo se utiliza en productos cosméticos, suplementos nutricionales y en cremas para ayudar a calmar el dolor y la inflación en quemaduras, llagas y/o heridas que cicatrizan mal. (Pero ya hablaré de ello en otro post).

¿Y vosotros? ¿Conocíais las propiedades del silicio? ¿Coméis hortalizas, frutas y cereales integrales a diario? ¿Tomáis mucho azúcar blanco? ¿Y alimentos precocinados? Estaré encantada de leer vuestros comentarios!!

Besos desde mi blog!!!

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