Verano, altas temperaturas, bacterias e infecciones… urinarias por ejemplo, se repiten año tras año. Además de unas medidas higiénicas extremas y mucha precaución ante el peligro, los arándanos rojos pueden ser una ayuda o bien la solución misma al problema.

Cada vez más popularizados gracias a sus valores nutritivos y por sus propiedades saludables, los arándanos rojos contienen materiales vegetales secundarios (flavonoides tanino) que disponen de una capacidad única que los hacen excepcionales: evitan que las bacterias se fijen a la membrana mucosa.

El efecto antiadherente de las proantocianidinas ó PACs (este es su nombre) hace que las bacterias E. Coli fluyan con la orina, evitando así inflamaciones en la vejiga o los riñones. En diversos estudios se comprobado el efecto inhibidor de las PACs sobre la adherencia bacteriana a la pared de la vejiga, previniendo la formación de películas biológicas y la infección subsecuente, excretándose las bacterias por la orina directamente sin causar daño.

Utilizar estas bayas rojas como remedio casero para prevenir la cistitis ya no es un secreto. Además de las vías urinarias, los arándanos rojos, ricos en sustancias bioactivas, como las PACs que actúan en sinergia con los fenoles, ácidos orgánicos, fibras, ácidos grasos, proteínas y azúcares que están presentes en este fruto, también pueden proteger otras partes del cuerpo de infecciones bacterianas. Veamos:

Pueden ser eficaces en casos de diarrea, ya que poseen unos ácidos que cumplen una función antibacteriana en el aparato digestivo.

Cuando hay problemas de encías y caries, al poseer un componente llamado NDM que permite revertir e inhibir la congregación de ciertas bacterias orales responsables de la placa dental y la enfermedad periodontal.

Contra úlceras duodenales y úlceras gástricas al impedir la adherencia de la bacteria Helicobacter pylori.

Para prevenir problemas cardiovasculares, ya que ayudan a inhibir la acumulación de grasas en las arterias, una de las causas principales de enfermedades cardiovasculares.

Los arándanos rojos tienen una gran capacidad para combatir los radicales libres, causantes entre otros, del envejecimiento prematuro de la piel y su efecto antiage (antienvejecimiento, que es lo mismo).

En el mercado, los arándanos rojos se pueden encontrar en diferentes presentaciones: frescos, congelados, desecados, en zumo, jalea o mermelada y hasta encapsulados en polvo.

Pero,! ojo!, no todos los arándanos son rojos o cranberries!!! Es importante no confundir los arándanos rojos o cranberries con otras bayas, puesto que su peculiar sabor es exclusivo de este fruto:

Los arándanos rojos (Vaccinium Macrocarpon) no deben ser confundidos con los arándanos azules (Vaccinium Cyanococcus). Aunque su aspecto físico es muy diferente (los primeros son rojos y los segundos son azules), el hecho de que ambos compartan la denominación española “arándanos” da lugar a muchas confusiones que es importante evitar con el fin de informar adecuadamente al consumidor.

Otro error habitual es confundir los arándanos rojos con las grosellas (Ribes Rubrum). Se trata de frutas pertenecientes a distintas especies botánicas y, por tanto, con cualidades nutritivas y organolépticas muy diferentes. A nivel de aspecto físico, las grosellas crecen en racimos, son redondas con un diámetro aproximado de 7-10 mm y de color rojo claro, mientras que los arándanos rojos son ovalados, con una longitud de 1 a 2 cm y presentan un color rojo oscuro intenso.

Pero volviendo a los arándanos rojos….. Estos pueden aportar un toque de distinción en los platos más variados, desde ensaladas, pasta, salsas, verduras, postres, etc… dejad correr vuestra imaginación!!! ¿Y vosotros? Conocíais las virtudes de esta baya cada vez más popular? ¿Los utilizáis habitualmente en vuestra cocina? Estaré encantada de leer vuestros comentarios!!!

Besos desde mi blog!!!!

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